jueves, 21 de febrero de 2008

Fidel no es necesario; el pueblo cubano, sí

El autor afirma que el carisma de Fidel Castro como dirigente de un proceso queda ensombrecido por su inamovible ejercicio de poder unipersonal y autoritario

Marcelino Fraile Caba



No cabe duda de que determinados individuos de la historia juegan un rol excepcional, bien sea por valentía, por su arrojo o perspicacia para decidir o por su profundidad en la proyección de sus pensamientos.

Bastaría analizar las figuras de grandes revolucionarios como Lenin o Trotsky para darse cuenta de la importancia de estas facultades en la transformación de las sociedades. En este mismo sentido, es innegable que la figura de Fidel Castro va indisolublemente ligada al proceso de la Revolución Cubana y a la conformación de un estado, régimen, gobierno y sociedad, que cuanto menos es singular en el panorama latinoamericano y en el orden capitalista mundial.

La reciente enfermedad y traspaso de poderes de Fidel Castro a su hermano Raúl nos obliga a contemplar los aspectos personales y hasta familiares de este indiscutido jefe de estado gallego-cubano capaz de permanecer casi 50 años en el poder. Evidentemente, la historia y la psicología nos demuestran que las grandes virtudes humanas sólo se manifiestan por breves períodos de tiempo; y que los defectos y peores vilezas de nuestra condición se desarrollan a partir de largos períodos de envejecimiento, anquilosamiento y estancamiento de los individuos que se desenvuelven en ámbitos de poder social privilegiados, en detrimento de las ansiadas aspiraciones de igualdad.

Así, lamentablemente, el prestigio carismático de Fidel como dirigente de un proceso no hace más que ensombrecerse al servicio de su inamovible ejercicio de poder unipersonal y autoritario. Su ejemplo genera la falsa creencia de la necesidad de salvadores o de una mano dura que nos libre de todo mal, muy lejos de ese objetivo de que la emancipación de los trabajadores será obra de ellos mismo o no será.

Afortunadamente ni Fidel ha acabado con Cuba, ni Cuba acabará con Fidel. La sociedad, o, si se quiere, el pueblo cubano, ha conquistado una independencia política en relación al imperialismo que ha sabido mantener. Tras largas décadas de esfuerzo estoico, y aunque desaparezca Fidel, no se la dejará arrebatar, por más que el águila carroñera del Gobierno de los Estados Unidos, con la ayuda de toda la gusanada, esté al acecho. Ni por más caramelos envenenados que desde las corruptas democracias europeas les enviemos tratando de exportar nuestros modelos a cambio de dinero.

En estos momentos, aunque muchos piensan de otra manera, el drama de la sociedad cubana no es la pérdida de Fidel, ni tan siquiera la sustitución de su temido y duro hermano Raúl.

El drama es la continuidad, las zozobras o la inestabilidad capaz de generar la casta dirigente y omnipotente del PCC. En esta situación mundial reaccionaría que vivimos, las dudas sólo pueden venir de las decisiones que se puedan adoptar en un futuro por la burocracia cubana. La crisis social estará servida entre el pueblo y el gobierno si deciden seguir sometiendo a aquel a mayores privaciones y sacrificios económicos a cambio de ideología y patriotismo grandilocuente ahogando las palabras directas de ese mismo pueblo llano, véase Corea del Norte. O si, por el contrario, la vía del capitalismo de Estado chino, en este caso en base al turismo, termina por implantarse totalmente.

Los sectores de la izquierda mundial que aún soñamos con la utopía del socialismo necesario, capaz de superar en bienestar y democracia a la más avanzada de las democracias capitalistas, no podemos olvidarnos de que existe otro camino de transición al socialismo, y hoy -muchos pensamos que debemos recordárselo al pueblo cubano- ese camino sólo podrá venir marcado por el más absoluto protagonismo de todos los hombres y mujeres cubanos, por encima de partidos y personalidades.

http://www.deia.com/es/impresa/2006/08/04/bizkaia/iritzia/276539.php


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miércoles, 20 de febrero de 2008

Hasta siempre, comandante



"No aspiraré ni aceptaré el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe"

Fidel Castro Ruz

Granma, La Habana, 19-2-08
http://www.granma.cu/

"Donde quiera que se luche por la causa humana, allí estará Cuba y Fidel" (Hugo Chávez)

"Historiak aspaldi jo zuen errugabetzat" JOSE MARI PASTOR - Berria
http://www.berria.info/testua_ikusi.php?saila=harian&data=2008-02-20&orria=003&kont=004




Queridos compatriotas:

Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.

Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.

Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.

Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva. El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.

Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.

Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación "no exenta de riesgos".

Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.

A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré- repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.

En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito. Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.

Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:

"Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.

"Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.

"Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final."

Carta del 8 de enero de 2008:

"...Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido."

"Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz", reiteraba en aquella carta.

Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.

Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.

El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.

No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título "Reflexiones del compañero Fidel" . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.

Gracias

Fidel Castro Ruz
18 de febrero de 2008

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domingo, 17 de febrero de 2008

La hora del corredor de fondo

La hora del corredor de fondo
Antonio Alvarez-Solís periodista


Es muy difícil hoy vivir con libertad los procesos del pensamiento. ¿Cómo puede la mente administrar y enriquecer esa libertad cuando las ideas son convertidas en crimen? Riesgo grave. No es infrecuente, y los vascos lo saben, que la mente libre sufra persecución por la justicia. La transición no enterró a Franco y la indignidad circula por la red arterial del poder. Quien no participa del sistema ha de vivir en la soledad del corredor de fondo. Un corredor que hace su travesía no sólo acuciado por las instituciones, sino rodeado de espectadores que tantas veces no se implican en su carrera. Espectadores que han renunciado a la batalla por los grandes principios humanos; es más, gentes que en muchos casos denuestan al corredor por hacerles patente su pasividad.



Es obvio que la batalla por una nueva sociedad presupone adversidades de toda índole. Ser libre resulta ahora deletéreo. Pero ¿qué es el ser humano sin su aventura? Una parte sustancial de la ciudadanía vive en silencio su opresión o sus necesidades; ha llegado incluso a cultivar esa ciudadanía un espíritu de culpabilidad antes que denunciar sus servidumbres espirituales o materiales. Es una época de autopunición, cuando no se proponen alianzas entre los depredadores y quienes son depredados. En el fondo creo observar algo de todo ello en Euskadi por parte de personalidades que hablan de la torpeza del abertzalismo de izquierda al rechazar éste absurdas renuncias a fin de no construir un empobrecedor entendimiento.

Pero entendimiento ¿de qué y para qué? Algo tan sencillo como solicitar una consulta sobre el futuro de una nación es convertido en una sugestión terrorista. O algo tan lícito como reclamar la independencia conlleva el ostracismo o la cárcel tras ser expuestas vidriosas razones para convertir esa reclamación en una perversa criminalidad. El Derecho Penal se ha tornado analógico y extensivo quemando dos largos siglos de batalla por recortar las imputaciones criminales para reducirlas prudente y justamente a quienes cometen materialmente la trasgresión. Se ha regresado, entre otras regresiones, a los jueces reales, encargados de juzgar intenciones políticas o morales -con el derecho del señor- y a la policía personalista. Es más ¿hasta dónde llega el concepto de crimen en nuestros días?

Cuando se trata de actividades en torno a la cosa pública, a la necesaria libertad de pensamiento y a la opresión autocrática es muy difícil establecer una frontera nítida entre crimen y defensa, entre terrorismo y guerra. Cuando las instituciones se convierten en un poder sin ventanas y actúan como reserva intocable de un ideario sacralizado es difícil decidir quiénes son protagonistas de la agresión. Más aún: parece claro que el criterio para definir la criminalidad ha de basarse en la capacidad de libertad y democracia que tenga cada una de las partes contendientes. A menos democracia, más injusta coacción institucional, que se transforma así en violencia; a menos libertad, más justicia parece albergar la respuesta contundente nacida en el territorio asfixiado de la ciudadanía.

¿Quién con la mano sobre el corazón se decantaría por concebir como justa la acción norteamericana en Irak? ¿Quién condenaría como monstruoso terrorismo la sangrienta y dolorosa acción combatiente de las organizaciones ilegales? Para aclarar autorías y depurar responsabilidades sería bueno retornar al principio forense que determinaba la imputación criminal en tiempos de la revolución burguesa: el que es causa de la causa es causa del mal causado. Conlleva graves meditaciones comprobar que los cuidados y reservas que estableció la revolución burguesa resulten hoy tan avanzados.

Hay algo que preocupa extraordinariamente al honrado observador de la dura acción institucional frente al abertzalismo izquierdista: la delegación de poder por parte del Gobierno en la función judicial, que no Poder judicial. Un Gobierno ideológicamente fuerte ha de asumir estas situaciones como sustancia de su acción gubernamental, como problema propio de la actividad negociadora o, en caso extremo, como responsabilidad radical propia con todas sus consecuencia y derivaciones, pero jamás debe recurrir ese Gobierno a unos funcionarios togados para que le hagan el trabajo sucio de decapitar la democracia y la libertad. El Gobierno que recurre a tales delegaciones se invalida absolutamente como gestor de la actividad política, que es su máxima competencia. Y, de paso, contamina irremediable y letalmente la función judicial. Todavía más: un Gobierno incapaz de afrontar por sí mismo las decisiones que crea ha de tomar, con todo su problemático resultado electoral, conduce a la ciudadanía hacia una quiebra muy peligrosa de la paz. El Gobierno no puede proceder, sin más, a una invención de criminalidad sin quemar la confianza que los ciudadanos han de tener en él.

En el caso del Gobierno del Sr. Zapatero parece detectarse algo dramático: el temor al pacto con el Partido Popular, que propone una brutal acción recesiva mediante leyes evidentemente inmorales y prevaricadoras, y a la vez la incapacidad para conducir por sí mismo y a vena abierta la situación vasca. Dos temores escandalosos, una doble impotencia descalificadora y una doble faz absolutamente elemental. El tiempo del Sr. Zapatero pasará a la historia como una época de tetanización de los conflictos. El Sr. Zapatero, con su escandalosa carencia de ingenio político, ha querido hacer la imposible sustitución de la guerra abierta de los «populares» por su insidiosa guerra de guerrillas.

Por analizar queda una segunda parte de esta indecente cuestión: la que se refiere a los vascos que entrenadan las aguas. Ahí se ha de ser sumamente prudente para no clausurar un camino posible a la reunión, al menos temporal, de las fuerzas nacionalistas vascas durante un tiempo de transición. Por tanto, procuremos esa prudencia. Pero quienes califican de inconveniente, con distingos más o menos sutiles, la actuación del abertzalismo izquierdista, habrían de considerar si no abren compuertas muy peligrosas a la acción represiva de Madrid. Creer, si es que lo creen, que los abertzales de izquierda impiden una fructífera conducción de la cuestión vasca hacia un fin satisfactorio y que sin la postura abertzale se lograría el logro del soberanismo equivale a creer que el milagro acontece en la política. Los radicales de izquierda han ofrecido toda suerte de caminos para llegar al escalón básico de la consulta popular. No vale sostener que esa oferta encierra una trampa mortal. En política vale lo que se dice si no lo desmiente una subsiguiente y significativa actuación. Y tampoco es lícito, sin cerrar los caminos a la libertad de pensamiento y acción, decir que esa oferta entraña una colusión con la actuación armada de ETA. La democracia radica en una permanente aceptación de riesgos y suposiciones de verosimilitud. Es evidente que con ETA puede haber múltiples coincidencias en los postulados políticos, rechazando el proceder armado, que uno cree también que cesaría de ser posible un pleno y franco camino para actuar con toda la potencia popular en el marco del soberanismo.

Lo que no resulta sano para la causa vasca es empujar a los abertzales de izquierda y a los partidos de ideología paralela, desde su independencia, hacia un abismo de muerte, ya que no es lícito presionar a nadie para que acepte su propia extinción. Es más, si los abertzales de izquierda han de ser triturados mientras otros nacionalistas miran de soslayo, la ola destructora alcanzará al final a todos, sobre todo teniendo en cuenta que Madrid no renunciará nunca a su ser escurialense. Madrid ha perdido todo contacto cordial con su antiguo mundo porque jamás ha mantenido hacia tales naciones una postura de comprensión y hermandad. España ha dejado tras su dominación un amargo recuerdo de soberbia. La misma soberbia con que van ahora allá banqueros y ciertos empresarios. Ahí radica la gran cuestión para los que en Euskadi creen que el remedio está entre dos aguas.

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Ante las nuevas medidas judiciales contra la izquierda abertzale

Desafortunadamente las gentes de la izquierda alternativa disponen de muy pocos y pobres medios de comunicación. Por tanto, so pena de pecar de poca creatividad siento la necesidad de reproducir esta declaración de Espacio Alternativo. Pienso que en cuantos más Blog, páginas web y correo aparezca sera mucho mejor para formar una conciencia que intente frenar el retroceso, retrogrado y reaccionario que estamos sufriendo. Marce.
UN NUEVO PASO ADELANTE HACIA EL ESTADO PENAL
Declaración de Espacio Alternativo

Las decisiones adoptadas por el juez Garzón, por las cuales, entre otras medidas, se impide la presentación de ANV a las elecciones generales y se “suspende” por tres años, prorrogables a cinco, las actividades tanto de este partido como EHAK, suponen una vez más la criminalización de un amplio sector de la ciudadanía vasca mediante la vulneración de sus derechos básicos de asociación, participación y representación política. En este caso, además, la argumentación según la cual ANV y EHAK “estaban en el umbral de convertirse en organizaciones terroristas”, refleja un nuevo paso adelante en la instauración de un “Derecho Penal del enemigo” que tiende a extender cada vez más la categoría de “terroristas” a un número creciente de ciudadanos y ciudadanas por el mero hecho de compartir los objetivos defendidos por organizaciones armadas calificadas como “terroristas”.



El hecho de que la Sala Especial del Tribunal Supremo no haya aceptado todas las peticiones de la Abogacía del Estado no permite generar tampoco esperanza alguna de que por esa vía pueda frenarse la dinámica abierta hacia la definitiva ilegalización de ambas formaciones políticas. Ya sea mediante la coartada del “entorno” o, ahora, del “umbral” parece que, como ya pudimos comprobar en la sentencia sobre el Sumario 18/98, la tendencia a incluir el nuevo y absurdo concepto de “terrorismo desarmado” como tipo penal, así como la instauración del principio de presunción de culpabilidad frente al de la presunción de inocencia, va a proseguir y se convertirá en imparable si la mayoría de la ciudadanía no reacciona frente a lo que está suponiendo un golpe mortal al Estado de derecho.

Lo más grave de estas medidas es que van acompañadas de otras dirigidas contra representantes de otras fuerzas políticas vascas por el mero hecho de haber dialogado con Batasuna o por no haber ilegalizado en su momento a su grupo parlamentario. Ni siquiera los gobiernos británicos, antes con Margaret Thatcher y luego con John Major y Toni Blair, llegaron tan lejos: al contrario, dialogaron con el Sinn Fein, nunca ilegalizaron a esta formación política pese a sus estrechos vínculos con el IRA y, finalmente, llegaron a los Acuerdos de Viernes Santo que abrieron paso a un proceso de paz, diálogo y negociación sin exclusiones y sin límites sobre las materias a tratar que ha conducido al cese de la violencia armada en Irlanda del Norte.

Desde que se vio frustrado el proceso de paz abierto tras la declaración de alto el fuego de ETA en marzo de 2006 la orientación del gobierno de Zapatero ha sido la adaptación creciente a las presiones del bloque de derechas hegemonizado por el PP y la opción en la práctica por la vía represiva como la única para “solucionar” el conflicto vasco. Es cierto que el retorno a la acción armada y, sobre todo, los atentados mortales cometidos por ETA no han ayudado a frenar esa escalada ni, en el caso de que continúe actuando, ayudarán al desarrollo de un amplio movimiento de solidaridad con la izquierda abertzale y la defensa de derechos fundamentales. Pero, en cualquier caso, si el gobierno actual y el que surja de las elecciones del 9 de marzo, junto con el poder judicial, siguen por el camino emprendido con estas medidas, no sólo se agravará el conflicto vasco sino que con él nuestras libertades y derechos básicos se verán más restringidos y atacados.

Sabemos que estas medidas judiciales no vienen sólas: forman parte no sólo de esa “guerra global contra el terror” desencadenada tras el 11-S de 2001 -que pretende justificar guerras ilegales e injustas como las de Iraq (sin que hayan sido procesados por ello quienes las desencadenaron: Bush, Blair y Aznar...) y toda una legislación “antiterrorista” cada vez más de excepción, incluida la tortura, dentro de EEUU y la UE- sino también de una serie de agresiones a las diversas formas de disidencia que se dan dentro del Estado español, ya sea a través de la denuncia de la monarquía, de la lucha contra los despidos, de la movilización antifascista o de la okupación de viviendas vacías.

Solidarizándonos con quienes sufren ahora estas medidas judiciales no sólo estamos contribuyendo a impedir la agravación del conflicto vasco sino también lo hacemos a favor de la defensa de nuestras libertades y derechos en el Estado español y a escala internacional. Urge, por tanto, desarrollar toda la pedagogía política necesaria para crear las condiciones de una amplia respuesta frente a estas decisiones judiciales que ayude a la reapertura tras el 9 de marzo de un proceso de paz, diálogo y negociación que conduzca a la solución democrática del conflicto vasco mediante el reconocimiento del derecho del pueblo vasco a su autodeterminación. Un proceso que debería ir acompañado por medidas como la derogación de la Ley de Partidos, la disolución de la Audiencia Nacional y el acercamiento de los presos a sus lugares de origen, así como por el cese definitivo de la acción armada de ETA. Espacio Alternativo se compromete a impulsar esa labor y a hacerlo de la forma más unitaria posible con todas aquellas organizaciones políticas y sociales que estén dispuestas a desarrollarla en las próximas semanas y meses.

10 de febrero de 2008

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sábado, 16 de febrero de 2008

Le llaman democracia y no lo es…


"No esta mal que ante tanto marketing electoral, no nos aturdamos con tanta promesa, cancioncita, poemita y video-presentación y que dediquemos unos minutos a reflexionar sobre algunas de las claves del momento político que nos toca vivir. Vayan aquí algunos elementos que se adelantan desde Espacio Alternativo en la revista Corriente Alterna." Marce.
Lun, 11/02/2008
Le llaman democracia y no lo es…
Antonio Cruz González
Ahora, precisamente antes de que el ciudadano se enfrente a la pereza de acudir a las urnas, o a la diatriba de que puede ser peor para nosotros, a la hora de escoger la papeleta, es necesario un planteamiento global, de ciudadano, para ver que pintamos aquí, ya que por una vez cada cuatro años, parece que somos importantes.



Todo lo que nos ofrecen los distintos contendientes son beneficios para el votante, incluso para el abstencionista. Luego esas promesas no se cumplirán, o se cumplirán poco o regular, porque ya se sabe el votante no será necesario para controlarlas, y con volver a prometer más en la próxima ocasión, ya vale…

Enfrentarse al toro por los cuernos y decir ¡basta!, necesita primero, de una valentía individual, convencerse a sí mismo, de que otro actuación es posible, y segundo, que esa actuación, para que tenga fuerza necesitará que sea colectiva y se vaya haciendo poderosa con la unidad de reivindicaciones, que desde aquél 20 de Noviembre de 1975, que falleció para mayor gloria, el dictador, no se han realizado.

Estos 33 años de parches, de negociaciones, de pactos, de pasteleos, han dado una izquierda cada vez más desorganizada, más desunida, más decepcionada. Aquel PCE que se echó a la calle un Viernes Santo, y que no se ha atrevido a escribir oficialmente su historia sino hasta esa fecha, pero que sin escribirla consiguió 20 diputados, aquel primer PSOE hasta que renunció al marxismo, prometían una ruptura con la dictadura franquista y fascista. Que no nos digan que no se pudo hacer. Es evidente que no se pudo hacer por arriba, porque no se quiso hacer desde arriba. Las bases estaban dispuestas y se las fue apartando, se fueron haciendo de militantes a votantes dóciles. Era preciso un reparto de bienes, de patrimonio, era preciso llegar a ser ministros, era preciso pastelear con la burguesía y era necesario vencer el miedo. Y ni sindicatos de izquierda, entonces si los había, ni partidos de izquierda, más que ahora por supuesto, quisieron que la ruptura, aunque hubiera sido una ruptura pacífica, se atrevieron a insinuarla, que no hacerla.

Enseguida la política de hechos consumados y los pactos, sin hacer caso a las premisas llegaron a la conclusión: Esto es, la democracia modélica, “la hemos hecho nosotros” (ellos, para entendernos), pacífica (¡Qué lástima que pocos se acuerdan de los 300 caídos de la democracia!, siendo en la Transición ministros del Interior el todavía poderoso Fraga, y el hoy muy poderoso, presidente de Sogecable, Martín Villa) y claro está, la única que se podía hacer…”porque no vamos a intentarlo de otra manera”.

Pero, ¿qué tenemos?: Vamos a diseccionar:

Un Rey impuesto por un dictador que no se le ha pasado por la cabeza plantear al pueblo si le quiere como Rey.
Una bandera sacada de otra proveniente de los campos de batalla vencedores, sin tan siquiera plantear si es la que queremos. Se metió de tapadillo en una Constitución votada con todos los demás artículos.
Un Estado aconfesional, que no laico, que enseguida que la iglesia católica integrista protesta, sin próposito de enmienda, enseguida le llueven los millones derivados de un Concordato hecho con un Dictador que se prorroga y se prorroga…De las demás iglesias se pasa totalmente. Y se siguen concediendo privilegios a los colegios privados de la Iglesia, asistiendo a las beatificaciones del campo franquista y dando mil besos en las manos de cardenales y obispos cada vez más preconciliares con un jefe romano tridentino.
Una privatización salvaje de todo lo público, escuelas, agua, hospitales, energía, fuerzas de seguridad, correos, transportes, etc. etc., sin plantearse siquiera que los bienes públicos son del ciudadano y deben ser atendidos en orden a las peticiones del ciudadano, no de las autoridades jerárquizadas neocons, que toman sus decisiones al margen de sus programas electorales, con total impunidad constituyendo una auténtica mafia blanca.
Una serie de restricciones democráticas de leyes parcheadas que no llegan a abrirse plenamente. Es decir restricción a un aborto libre y gratuito, a un divorcio de fácil acceso, a una educación verdaderamente gratuita con garantías de conclusión responsable, a una democracia participativa en aquellos servicios que son directos para el ciudadano: transporte en bici, espacios verdes, espectáculos accesibles al ciudadano, gas, agua, electricidad, acceso a la justicia con garantías y eficacia, vivienda con suelo garantizado, accesos a minusválidos en todos los órdenes de las ciudades.
Por descontado, un ejército y una judicatura democráticos cien por cien, con unas leyes penales, civiles y administrativas que favorezcan una democracia plena, una defensa de los más débiles que deja mucho que desear en la actualidad: niños, mujeres, ancianos, y que entra en un largo capítulo de reivindicaciones: explotación sexual de niños y mujeres, mal trato de ancianos en centros y en dispensa de servicios. Un seguimiento de la vida del niño, desde salud, guardería, educación, alimentación, deporte, estudios medios y superiores, etc. etc.
Algo muy grave y que no nos acabamos de creer. Un partido no puede cometer delitos. Nómbrenme alguno. Son los posibles dirigentes y militantes de partidos los que pueden llegar a cometer delitos. Desde este punto de vista no hay partidos antidemocráticos. Hay una ventanilla y se promete cumplir las normas democráticas. Si alguien se las salta tendrá su penalidad correspondiente pero un partido, jamás creemos que pueda cometer un delito. Basándose en esta teoría tan infantil, en nuestra legítima República se desligitimó y deslegalizó al POUM, un partido que defendió a la República contra el fascismo, y que cuando no interesó a los partidos mayoritarios y a los partidos burgueses republicanos, tras una larga lista de acusaciones, que luego en el juicio que hubo se probó que eran falsas, sirvió para dividir la República y dar facilidades al ejército enemigo ayudado por Hitler y Mussolini, el ejército franquista. Esos polvos trajeron estos lodos. Y no se termina de aprender.
Y por supuesto una responsabilidad política que nos lleve a una democracia participativa, en que no valgan las promesas electorales que luego no se cumplen o se cumplen de mala forma (Una Ley de Memoria Histórica cómo la que ha salido sólo refuerza las leyes nazis de Schmitd, en que un Estado fascista puede tomar decisiones con total impunidad).

Quedan muchos puntos que desgraciadamente, a diario nos recuerdan, que los ciudadanos responsables no los pueden solventar sin contar con una participación en la toma de decisiones, primero locales, luego regionales y finalmente estatales. Los medios de difusión y opinión, hoy concebidos como negocio por los poderosos, no tienen espacios para difundir lo que ellos no quieren que se difunda. Manifestaciones, foros, actos de protesta, rechazo de políticas, no existen, siendo dia a día multitudinarios, si no aparecen en la TV o en los diarios de mayor tirada. Se tergiversa la realidad mintiendo siguiendo la doctrina de Goebles, otro nazi. La mentira repetida y repetida masivamente llegará a ser verdad. Y día a día se van perdiendo derechos de la ciudadanía, que ni ella sabe, al no tener medios de difusión, que se los están quitando.

Y el momento es grave, porque pensamos que la izquierda que tiene ahora que formar sus reivindicaciones, simplemente tratando de defender las leyes democráticas, lejos ya de reivindicaciones legítimas revolucionarias, contra el abuso creciente y diario de la toma de decisiones políticas y terriblemente antidemocráticas y alegales, cuando no ilegales (valga de ejemplo la sentencia de la sanidad sobre el Hospital Severo Ochoa, que el Gobierno autónomo de Madrid, se niega a reconocer, y a tomar en consecuencia, las medidas derivadas de la misma, readmisión del personal despedido, reposición del honor y la honra quitados, e indemnización por los daños ocurridos con una acusación demostrada falsa y contra derecho).

La izquierda según recogemos de varias propuestas de diferentes asociaciones y partidos tiene que converger en las reivindicaciones mínimas que todas las fuerzas están de acuerdo, sin perder de vista otras singulares, que cada organización especializada enfrente.

En un primer apunte, creemos que estas reivindicaciones mínimas son:

Salario mínimo de 1.200 € netos
Hipotecas baratas y con moratorias
Aborto libre y gratuito
Derogación Ley de Partidos
República federal

Aquí lo primero que indicamos es que esta relación u otra similar, serviría para iniciar el debate y caminar juntos. En ningún caso es una lista cerrada, y no pretende ser única. Quizás solo sea preferente. Muchos podrán añadir un Estado laico, tan necesario, o un suelo público para enfrentar el problema de la vivienda, capítulo anterior a la hipoteca, ya que no se debe desestimar el alquiler, por priorizar la propiedad. Pero insisto, esos serían matices, que el debate de las fuerzas deberían ir perfilando. Lo que es cierto es que hay que priorizar el Contrato Social, por encima de los intereses individualistas minoritarios de la privatización y de la neoliberali-nazi-zación de la sociedad. La preponderancia del Derecho, sin olvidar el Derecho Internacional, y que este Derecho se ejerza democráticamente, desde el nacimiento de las leyes, hasta la persecución de los culpables, estén éstos en la presidencia de los partidos o en la especulación inmobiliaria, debe ser prioritario para conseguir una Democracia con mayúsculas en que los derechos no nos sean poco a poco pisoteados.
Febrero 2008

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jueves, 14 de febrero de 2008

El politico y la huelga

Se lamenta Azkarraga de que una "herramienta" tan "importante" como la convocatoria de un paro general de 24 horas se realice con objetivos de carácter político que "no tienen nada que ver con las reivindicaciones laborales de los trabajadores".

Se preocupa ahora Joseba Azkarraga por las herramientas de reivindicaión laboral de los trabajadores. Encomiable, tierno incluso. No está mal, más vale tarde que nunca. Veremos si su preocupación se mantiene ante una huelga que sea eminentemente laboral. Por ejemplo la de Osakidetza; un dos, tres, responda otra vez.

En cualquier caso, no sabe Azkarraga, o no quiere saber, que una huelga laboral también tiene dimensiones políticas. La izquierda alemana de Die Linke reivindica, precisamente, la posibilidad de huelgas políticas contra políticas públicas.

Pero es que la huelga general política precede incluso a la estrictamente laboral. Ha sido un instrumento ampliamente utilizado por la izquierda, en muchas ocasiones incluso con caracter revolucionario. Omite Azkarraga más de un siglo de huelgas políticas que han jalonado toda Europa y descubre ahora que deben ser sólo laborales. A ver si va a ser que no le gustan ni unas ni otras. Va a ser cuestión de que pruebe alguna vez....

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Un poema de elecciones

No me cabe la menor duda de que las gentes del PP
ricos y pobres, curas y jueces, Copes y Mundos, fachas y Gallardones,
todos juntos y en unión van a ir en gran mansalva a meter su papela,
con un rezo en la cabeza y a la firme voz de ya.

Los alegres artistazos y/o artistazas, sociatas y aprovechatas,
boniatas, veratas, solbiatas o canon digitaliatas,
que no se han de dedicar a buscarse la comida en un contenedor vulgar,
cual viejos/as sin su pensión,
a esos si que les ha de importar no faltar al momento de electoral,
pues con mucha sorna y guasa como les cantara el Serrat o el Miguelito Bose
"la vida no les va mal".

Los sempiternos burocratas, disputadores cainitas,
tan útiles e influyentes como consejeros del PSOE o del PNV aquí,
Llamazaristas de pro, adalides del marquetin electoral transformador,
y de no movilizar, si no es por eso de gestar más bien de lo neo-liberal,
todos ellos tan amigos y enemigos,
más sus cortes fraternales de conspicuos conspiradores,
donde lo del puesto si importa, tambien habran de ir a votar,
manque les cueste aceptar no apostar por esa Z, o por ese PNV que les peta,
tal como le pidio en su día al cuerpo al Don Sabina o a la divina Julia Madrazo admiradora de Azkuna,
que para cambiar de traje tal como les viene en su gana,
no es traición si no que hazaña, practicar la moda de ser útil,
pues como costumbre es mucho más lista y más sana aunque sea americana.

Los oprimidos nacionalistas, monarquicos soberanistas,
adinerados neoliberales con txapela o barratina,
y otros sucedaneos varios desde EA hasta aralar, que pa que hablar viendo como se menean,
interesados todos ellos como su fiel colaborador Madrazo & toda su Cia,
que ya de grandes familias les viene,
tampoco habran de faltar a las urnas ese día,
claro esta, tras su habitual parada en Batzoki, ay va pues, como es su menester domical,
aunque en aquesta adusta ocasion el jauntxo del gran Urkulu,
no haya querido hacer del voto como le era de esperar campaña matrimonial,
más poco meses pasarán para que este noviazgo cuaje y pasen por el altar.

Pero, sin embargo otros, altaneros todos ellos,
que por el desastre de ETA se olvidaron de Anoeta,
ahora les tocar no votar,
pues ya se sabe por juzgado que ser hoy independentista es ser tomado por terrorista,
no podía ser de otro modo, en esta democracia ejemplar en que nos toca lidiar,
a ellos ahora solo le queda chillar eso de: guantanamo-guantaname, jo ta ke hil arte.

Y hay de esos otros parias, enajenados consumidores,
3 y pico que de cada 10 personas no piensan ir a votar, viendo a tanto profesional de profesión arribista.
¿qué les quedará ya más, qué se les ocurrirá y cuando empiecen aprotestar que haran?

¡Ah elecciones, eleccioncillas, cuanto nos han de preocupar!
¡Ki lo se, o ki lo sa!
¿Y tú que harás, más alla de votar o no votar?

Marce

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miércoles, 13 de febrero de 2008

El sentido del humor y de la fiesta

Este artículo sacado del DEIA se lo dedico a mis compinches de Blog y a todos los amigos/as con los que he compartido la alegria de la vida.

Sugiero su lectura porque aunque el autor no es de mi cuerda, ya que viene de la iglesia y aunque sea rojillo, y con estos siempre hay que ir con cuidado; creo, pues, que ante las ideas no hay que ser nada sectario.


Leonardo Boff

Los tiempos no son buenos. La humanidad está conducida por líderes en su mayoría negativos y mediocres. Las religiones, casi todas, están enfermas de fundamentalismo, arrogancia y dogmatismo, sin excluir a sectores de la Iglesia Católica Romana, contaminados por el pesimismo cultural del actual Papa.

A pesar de ello, ¿hay todavía lugar para el humor y el sentido de la fiesta? Creo que sí. A pesar de los absurdos existenciales, la mayoría de las personas no deja de confiar en la bondad fundamental de la vida. Se levanta por la mañana, va a trabajar, lucha por su familia, procura vivir con un mínimo de decencia (tan traída y llevada por los políticos) y acepta sacrificarse por los valores que realmente importan. ¿Qué se esconde detrás de estos gestos cotidianos? Ahí se afirma, de forma prerrefleja e inconsciente, que la vida tiene sentido; aceptamos morir, pero ¡es tan buena la vida!, como dijo François Mitterrand antes de morir.

Algunos sociólogos como Peter Berger y Eric Vögelin reiteran en sus reflexiones que el ser humano posee una tendencia irrefrenable hacia el orden. Donde quiera que aquél aparece, crea rápidamente un acuerdo existencial con órdenes y valores que le garantizan una vida mínimamente humana y pacífica.

Esta bondad intrínseca de la vida es la que hace posible la fiesta y el sentido del humor. A través de la fiesta, ya sea sacra o profana, todas las cosas se reconcilian. Como afirmaba Nietzsche, "festejar es poder decir: que todas las cosas sean bienvenidas". Mediante la fiesta el ser humano rompe el ritmo monótono de lo cotidiano, hace un alto para respirar y vivir la alegría de estar juntos en amistad y la satisfacción de comer y de beber. En la fiesta, el beber y el comer no tienen la finalidad práctica de quitar el hambre o la sed, sino de gozar del encuentro y celebrar la amistad. En la fiesta, el tiempo del reloj no cuenta y al ser humano le es dado, por un momento, vivenciar el tiempo mítico de un mundo reconciliado consigo mismo. Por eso, los enemigos y los desconocidos son ajenos al núcleo de la fiesta, pues ésta supone orden y alegría, la bondad de las personas y de las cosas. La música, el baile, la amabilidad y la ropa especial hacen parte del mundo de la fiesta. A través de tales elementos el ser humano trasmite su sí al mundo que lo rodea y la confianza en su armonía esencial.

Esta última confianza da origen al sentido del humor. Tener humor es tener capacidad de percibir la discrepancia entre dos realidades: entre los hechos brutos y el sueño, entre las limitaciones del sistema y el poder de la fantasía creadora. En el humor existe un sentimiento de alivio ante las limitaciones de la existencia y hasta de las propias tragedias. El humor es señal de trascendencia del ser humano que siempre puede ir más allá de cualquier situación en su ser más profundo y libre. Por eso puede sonreír y tener humor por encima de las formas que lo quieren encuadrar, de la violencia con la que se pretende someterlo. Solamente quien es capaz de relativizar las cosas más serias, aunque las asuma dentro de un compromiso efectivo, puede tener buen humor.

El mayor enemigo del humor es el fundamentalista y el dogmático. Nadie ha visto sonreír a un terrorista o esbozar una sonrisa a un severo conservador cristiano. Generalmente son tan tristes que parecen que fueran a su propio entierro. Basta ver sus rostros crispados. No es raro que sean reaccionarios y hasta violentos.

En última instancia, la esencia secreta del humor reside en una actitud religiosa, aunque esté olvidada en el mundo profano, pues el humor ve la insuficiencia de todas las cosas frente a la Realidad Última. El humor y la fiesta revelan que hay siempre una reserva de sentido que todavía nos permite vivir y sonreír.

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jueves, 7 de febrero de 2008

Iniciativa para la defensa de las libertades democráticas


-I-
Justificación

Las personas que firmamos la presente declaración militamos en organizaciones sociales, sindicales y políticas comprometidas con los derechos humanos, con la justicia social y con la democracia política. Todos actuamos a título individual porque queremos respetar la autonomía y el pluralismo de nuestras respectivas organizaciones, y desde la diversidad de opiniones políticas que cada cual tiene, nos hemos puesto de acuerdo para crear un comité de defensa de las libertades que aspira a promover el compromiso militante de todos los demócratas.


Somos conscientes de que esta propuesta puede ser incomprendida por quienes estiman que el mero hecho de tener un sistema de partidos políticos y de elecciones libres es garantía suficiente de democracia política. El hecho añadido de que estemos plenamente integrados en la Unión Europea refuerza la percepción de que las libertades democráticas parecen consolidadas, y que la idea de un Comité de defensa de las mismas evoque el recuerdo de tiempos pretéritos, ya superados, de persecución política, de dictadura y represión. Sin embargo, y a poco que observemos con mirada crítica la realidad que nos circunda, apreciaremos que la democracia en que vivimos no sólo es de baja calidad, sino que está incluso en peligro de retroceso.

La violencia política de ETA sigue persistiendo como un factor que conculca derechos humanos y distorsiona la convivencia democracia. La acumulación de secuestros, extorsiones económicas, actos de “kale borroka” y víctimas mortales hasta un total que se aproxima a cerca de 1000 personas en los 30 años de vigencia del sistema democrático, ofrece una idea de la magnitud de este problema. La nueva ruptura de la tregua de ETA ha puesto fin al enésimo intento de buscar una salida negociada, y el anuncio de su regreso a la acción armada amenaza con la apertura de un nuevo ciclo de violencia política que empantana la cuestión vasca en los mismos términos de sufrimiento, miedo, intolerancia y represión policial en que ha estado sumida en las últimas décadas. El hecho de que esa violencia se realice en nombre de la libertad nacional y del reconocimiento del derecho de autodeterminación, ni la justifica ni la hace más tolerable desde el punto de vista de los derechos humanos.

Ahora bien, si consideramos la cuestión de la calidad democrática desde el punto de vista de las “normas políticas del estado” bajo las que estamos obligados a vivir, se observará que en ese mismo lapso de tiempo se ha producido el encarcelamiento de varios miles de militantes abertzales sin que se haya podido demostrar la vinculación de muchos de ellos con la violencia de ETA, como en el reciente caso del sumario 18/98. También se ha producido el asesinato de varios decenas de militantes abertzales por el “terrorismo de estado” (GAL, etc.), y la tortura en las comisarías, denunciada sistemáticamente por Amnistía Internacional. En otro orden de cosas se puede apreciar la acumulación de un conjunto de leyes especiales como la ley antiterrorista y la ley de partidos entre otras, que cercenan las libertades democráticas, junto a hábitos jurídicos de corte neofranquista, acciones de gobierno y discursos políticos que están transformando el débil e insuficiente “estado democrático” nacido de la reforma de la dictadura, en un cada vez más degradado “estado fuerte” de bajo perfil democrático.

Afortunadamente, algunas de estas prácticas policiales han desaparecido, como en el caso de ciertas formas de “terrorismo de estado”, pero en cambio otras se han reforzado, como es el caso de las leyes especiales, la persecución de la izquierda abertzale o la prevaricación de los jueces en el encausamiento de las cuestiones relacionadas con el “problema vasco”. Estas medidas se presentan como democráticas por el mero hecho de ser “legales”; esto es, por haber sido aplicadas previa modificación de las leyes, pero eso no las convierte en políticas más democráticas que las actuaciones ilegales del “terrorismo de estado”, aunque resulten más tolerables desde el punto de vista de su imagen pública. El caso más paradigmático de esa identificación entre legalidad y derecho la tenemos en el procesamiento iniciado contra el Lehendakari y contra los representantes del PSE y de Batasuna en las conversaciones políticas para el final dialogado de la violencia. Cuando se criminaliza el diálogo político como se hace en este caso, no se puede dejar de pensar que el tantas veces invocado “estado español de derecho” se asemeja más a un estado policial que a un estado democrático.

El problema añadido es que todas las medidas de excepción se justifican con el pretexto de “combatir al terrorismo” o de frenar la “secesión vasca”, y en esa carrera de despropósitos del “todo vale contra ellas”, hemos asistido a una paulatina restauración del neofranquismo en las cúpulas dirigentes del Partido Popular, de la Conferencia Episcopal Española, del poder Judicial, y de algunos influyentes medios de comunicación de la derecha clásica. Desde estas instancias de poder se promueven políticas antidemocráticas, se criminaliza la disidencia de izquierda abertzale como sinónimo de colaboración con ETA, y se recuperan los viejos discursos totalitarios del nacional-catolicismo español, como únicos intérpretes de la identidad española, de la democracia y de la Constitución.

El colectivo de personas que promovemos esta iniciativa consideramos que no se debe banalizar la influencia de estos discursos y de estos poderes fácticos sobre el poder político y sobre la opinión pública. Sobre todo y particularmente en las condiciones de desmovilización social de las izquierdas y de exaltación patriótica española en que hoy vivimos, pues su influencia sobre la política es tan considerable que está haciendo retroceder la cultura democrática a niveles preconstitucionales.

En razón de ello, y sin olvidarnos de los problemas derivados de la violencia de ETA, nuestra preocupación también consistirá en desvelar la verdadera naturaleza de las leyes de excepción. El compromiso con la defensa de las libertades nos emplaza a trabajar por abolir esas leyes y reconstruir las bases de una cultura democrática que sea respetuosa de todas las identidades, de todos los derechos humanos para todas las personas, y de todos los derechos democráticos para todos los ciudadanos y para todos los pueblos.

De estas consideraciones generales deducimos la siguiente


-II-
Línea de actuación

1.- La iniciativa por la Defensa de las Libertades actuará contra la conculcación de los derechos humanos y contra el recorte de las libertades democráticas independientemente de quien o quienes los conculquen y atropellen.

2.- La iniciativa por la Defensa de las Libertades promoverá una cultura democrática de respeto a la vida, de desobediencia civil a las leyes injustas, de movilización social y de acción ciudadana en favor de todos los derechos humanos y de todas las libertades democráticas para todas las personas, partidos políticos y nacionalidades del estado.

3.- La iniciativa por la Defensa de las Libertades no hará por tanto distinción entre unos derechos y otros, ni condicionará la defensa de unos derechos a la conquista previa de otros.

4.- La iniciativa por la Defensa de las Libertades se pronuncia radicalmente en contra de la aplicación de “soluciones policiales” a los problemas políticos, y promoverá en consecuencia las vías de la negociación entre ETA y el Estado para las cuestiones relativas a la violencia y a los presos políticos, y las vías del diálogo transversal entre partidos políticos y entre las instituciones vascas y las instituciones del Estado, para todas las cuestiones relativas al derecho de decisión, a la unidad político-territorial, y a la soberanía política de las partes.

Sobre la base de estos criterios, formulamos las siguientes


-III-
Demandas democráticas

1.- Demandamos a ETA el cese definitivo e incondicional de todas las formas de violencia política que ejerce. En esta demanda incluimos el cese de la “kale borroka” o violencia de baja intensidad, independientemente de quienes sean las organizaciones que la ejerzan. Consideramos que esa decisión facilitará la recuperación de la negociación política interrumpida con motivo de la tregua. Pero sobre todo y fundamentalmente, el cese de la violencia debe realizarse por razones de ética política. Esto es, porque las reivindicaciones democráticas requieren la utilización de métodos democráticos respetuosos de los derechos humanos y situados a la misma altura moral que la democracia que se reivindica.

2.- Demandamos al Estado español una política activa contra la tortura y contra la prolongación indefinida de las condenas a los presos políticos, basada en:
La presencia letrada y la filmación obligatoria de todos los interrogatorios policiales
El acercamiento de los presos vascos a las cárceles vascas
La aplicación de la legislación ordinaria para la concesión del 3º grado y para la excarcelación de todos los presos políticos que estén enfermos o que hayan cumplido las ¾ partes de su condena
La derogación de la “doctrina Parot”

3.- Demandamos al Estado español la abolición de las leyes de excepción a cuyo amparo se ha producido la ilegalización de Batasuna, el encarcelamiento de sus dirigentes, la persecución de las organizaciones juveniles vinculadas a ella, la invalidación de sus candidaturas electorales y los procesamientos del Lehendakari junto a dirigentes del PSE y de Batasuna. Muy en particular
La derogación de toda la legislación antiterrorista
La derogación de la Ley de Partidos Políticos
La disolución de la Audiencia Nacional y todos los Tribunales especiales creados al amparo de la legislación antiterrorista
El restablecimiento efectivo del derecho de libre asociación para todas las organizaciones ilegalizadas de la izquierda abertzale.

4.- Demandamos al Estado español una política activa contra la judialización de la política y contra la politización de la justicia. Muy en particular,
La anulación de las sentencias del proceso 18/98 y la puesta en libertad de todas y todos los encausados en ese proceso
La paralización de todos los procesos en curso al albur de la aplicación de la Ley de Partidos Políticos
La democratización del poder judicial a fin de garantizar su independencia efectiva, la revocación de cargos y la depuración democrática de todos los jueces de probada adscripción a las organizaciones e ideologías neofranquistas. En esa perspectiva general, demandamos la creación de un poder judicial vasco, así como el control desde el Parlamento Vasco de todas las actuaciones judiciales que estén relacionadas con su ámbito territorial.

5.- Abogamos por la construcción de una nueva cultura democrática contra la intolerancia política,
Que tomando como referencia las ideas de paz, justicia, democracia y reconciliación, promueva una ley vasca de la memoria histórica basada en el reconocimiento de todas las víctimas de la violencia política desde la guerra civil y la dictadura franquista a las víctimas de ETA, del GAL, o de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Una cultura democrática que sea respetuosa de todas las identidades nacionales, que promueva la igualdad de las lenguas y la normalización en el uso social del euskera, la transversalidad y el diálogo político en base al respeto de los principios democráticos universales, el derecho de las nacionalidades a decidir libremente su futuro, la solidaridad entre los pueblos y el pacto entre sus instituciones de autogobierno
Una cultura democrática que fomente la justicia social, la distribución de riqueza y la participación ciudadana en la extensión de los ideales de progreso, libertad, igualdad, paz y solidaridad

6.- Solicitamos al Estado español el reconocimiento del derecho del pueblo vasco a decidir su futuro político en libertad, comprometiéndose a respetar la voluntad ciudadana que pueda expresarse en cuantas consultas democráticas tengan a bien realizar sus instituciones de autogobierno.

Askatasun Demokratikoen Defentsarako Ekimena
-I-
Justifikazioa

Adierazpen hau sinatzen dugunok, giza eskubide, justizia sozial eta demokrazia politikoaren alde diharduten gizarte erakunde, sindikatu eta alderdi politikoetako kideak gara. Gure erakundeen autonomia eta aniztasuna errespetatu beharrez, gutako bakoitza bere izenean ari da, eta gure artean dauden iritzi politikoen aniztasunetik abiaturik ados jarri gara demokrata guztien konpromiso militantea bultzatu nahi duen askatasunen defentsarako batzorde bat sortzeko.

Zenbaitzuen ustez aski da alderdi politikoz eta hauteskunde librez osatutako sistema politiko bat izatea demokrazia politikoa bermatzeko, eta jakina, badakigu horiei ulertezina gerta dakiekeela gure proposamena. Bestalde, Europar Batasunean erabat integratuta gaudenez sinetsita gaude askatasun demokratikoak erabat errotuta daudela gure artean eta, hortaz, askatasun demokratikoen defentsarako Batzorde bat iraganeko kontu bat dela, jazarpen politikoa, diktadura eta errepresioa nagusi ziren garai haietako kontua alegia. Halere, gure inguruko errealitateari begirada zorrotz bat jaurti orduko berehala ohartuko gara bizi garen demokrazia hau kalitate gutxikoa dela eta, horrez gain, atzeraka hasteko arriskuan ere badagoela.

ETAren indarkeria politikoa hor dago beti, giza-eskubideak urratzen eta bizikidetza demokratikoa hondatzen. Sistema demokratikoa ezarri zenetik igaro diren 30 urte hauetan gertatu diren bahiketa, estortsio ekonomiko, kale borrokako ekintza eta ia 1000 heriotzek argi erakusten dute zein den arazoaren tamaina. ETAk bere azken suetena hautsi duenean zapuztuta geratu da konponbide negoziatuaren aldeko hamaikagarren saioa eta armak berriren berri hartzeko agertu duen deliberoak indarkeria politikoko beste ziklo baten atarian jarri gaitu, euskal arazoa berriro amilduko duena azken hamarkadetan bizi izan dugun sufrimendu, beldur, intolerantzia eta errepresio polizialeko zurrunbilo beltzean. Indarkeria hori nazio askatasunaren eta autodeterminazio eskubidearen izenean egin izanak ez du batere onargarriago bihurtzen giza eskubideen ikuspegitik.

Aldiz, bizitzera behartuak gauden “Estatuko arau politikoen” ikuspegitik aztertzen badugu kalitate demokratikoaren auzia, ikusiko dugu demokraziako 30 urteko epe horretan bertan milaka militante abertzale kartzelaratu dituztela nahiz eta askotan batere frogatu ez ETAren indarkeriarekin zerikusirik dutenik, oraintsu 18/98 sumarioarekin gertatu den bezala. Ikusi dugu Estatu terrorismoak (GAL, e.a.) zenbait dozena militante abertzale hil dituela eta ikusi ditugu baita ere komisarietako torturak, Amnistia Internazionalek sistematikoki salatuak. Orobat, askatasun demokratikoak kolpatzen dituzten hamaika lege berezi onartu dira, hala nola legeria antiterrorista eta alderdien legea, eta aspaldi honetan ugarituz doazen kutsu neofrankistako ohitura juridikoek, gobernuaren ekintzek eta diskurtso politiko jakin batzuek, profil demokratiko txikiko “Estatu indartsu” bat bihurtu dute diktaduraren erreformatik sortutako harako “Estatu demokratiko” ahula.

Zorionez, jarduera polizial horietako batzuk —esaterako, “Estatu terrorismoko” zenbait ekintza— bukatu egin dira, baina beste batzuk aldiz indartu, hala nola lege bereziak, ezker abertzalearen aurkako jazarpena eta “euskal gatazkarekin” zerikusia duten gaiak epaitzerakoan epaile zenbaitek egindako prebarikazioak. Sinestarazi nahi zaigu neurri horiek demokratikoak direla “legezkoak” direlako, hau da, legeak aurrez aldatu ondoren aplikatu direlako. Horrek ordea ez ditu politika horiek “Estatu terrorismoko” ekintza ilegalak baino demokratikoagoak egiten, nahiz eta iritzi publikoaren aurrean itxura onargarriagoa duten. Legalitate eta zuzenbidearen arteko identifikazio horrek badu gure artean adibide paradigmatiko bat: indarkeriarekin bukatzeko asmoz elkarrekin hitz egiteagatik Lehendakariari eta PSE eta Batasunako ordezkariei egin zaien epaiketa. Elkarrizketa politikoa kriminalizatzen denean, kasu horretan egin den bezala, nola ez pentsatu “Espainiako Zuzenbide Estatua” delako hori hurbilago dagoela Polizia Estatu batetik Estatu demokratiko batetik baino?

Arazoa da salbuespen neurri horiek guztiak zuritzen direla “terrorismoaren aurkako borrokarekin” edo “euskal sezesioa” eragotzi beharrarekin, eta zentzugabekeriazko lasterketa horretan “etsaien aurka dena zilegi” filosofiaren azpian astiro-astiro neofrankismoa berpizten ikusi dugu Partido Popularraren agintaritza-mailetan, Espainiako Apezpikuen Konferentziako buruzagitzan, botere judizialean eta betiko eskuineko komunikabide boteretsu zenbaiten zuzendaritzan. Botere gune horietatik politika antidemokratikoak bultzatzen dira, ezker abertzalearen disidentzia kriminalizatzen da, disidentzia eta ETA maila berean jarriz, eta nazional-katolizismo espainiarraren aspaldiko diskurtso totalitarioak berreskuratzen dira, eurak balira bezala nortasun espainiarraren, demokraziaren eta Konstituzioaren interprete bakarrak.

Ekimen hau bultzatzen dugun lagun taldeak uste dugu ez dela gutxietsi behar diskurtso eta indar faktiko horiek botere politiko eta iritzi publikoaren gainean duten eragina, batez ere, une honetan ezkerrak bizi duen desmobilizazio sozialeko egoeran eta pairatzen ari garen patriotismo espainiarreko sukarraldi honetan, eragin horren indarrez kultura demokratikoa maila prekonstituzionaletara jaisten ari da eta.

Horregatik, eta batere ahaztu gabe ETAren indarkeriak dakartzan arazoak, salbuespen legeen benetako izaera ikusaraztea da gure eginkizuna. Askatasunaren alde dugun konpromisoak behartzen gaitu lege horiek ezeztatzen saiatzera eta kultura demokratiko baten oinarriak berreraikitzen ahalegintzera, kultura bat zeinetan nortasun guztiak, pertsona guztien giza-eskubide guztiak eta hiritar eta herri guztien eskubide demokratiko guztiak errespetatuko diren.

Gogoeta orokor horietatik heldu da ondoko


-II-
Jarduera-lerroa

1.- Askatasunen Defentsarako ekimen hau giza-eskubideen urraketaren eta eskubide demokratikoen murrizketaren aurka arituko da, urraketa eta murrizketa horiek nork egiten dituen begiratu gabe.

2.- Askatasunen Defentsarako ekimenak kultura demokratiko bat bultzatuko du oinarritzat harturik biziaren errespetua, bidegabeko legeen aurkako desobedientzia zibila, gizarte mobilizazioa eta pertsona, alderdi politiko eta Estatuko nazionalitate guztien giza-eskubide eta askatasun demokratikoen aldeko ekintza hiritarra.

3.- Askatasunen Defentsarako ekimenak ez du beraz bereizketarik egingo eskubide batzuen eta besteen artean, eta eskubide batzuk defendatzeko ez du baldintzatzat jarriko beste batzuk aurrez bermatu beharra.

4.- Askatasunen Defentsarako ekimenak errotik arbuiatzen ditu arazo politikoei “konponbide polizialak” emateko saioak eta, hortaz, negoziazio bideak bultzatuko ditu ETAren eta Estatuaren artean indarkeria eta preso politikoei dagozkien gaiak konpontzeko, eta elkarrizketa transbertsalaren bidea, aldiz, alderdi politiko, euskal erakunde eta Estatuko erakundeen artean, erabakitzeko eskubidearen, batasun politiko-territorialaren eta alde bien soberania politikoaren inguruko gaietarako.

Irizpide horietatik abiaturik, hona hemen gure


-III-
Eskari demokratikoak

1.- ETAri eskatzen diogu gera ditzala behin-betiko eta baldintzarik gabe indarkeria politikoko bere ekintza guztiak. Bukatu beharreko ekintza horien artean daude “kale borroka” edo intentsitate gutxiko indarkeria ekintzak, edozein izanik ere horiek burutzen dituen erakundea. Uste dugu horrelako erabaki bat hartu ondoren errazago izango litzatekeela negoziazio politikoaren bidera itzultzea, azken suetena hautsi zenetik itxita geratu ondoren. Baina, batez ere, gauza guztien gainetik indarkeriarekin bukatu behar da etika politikoak hala agintzen duelako, hau da, errebindikazio demokratikoak bide demokratikoetatik egin behar direlako, giza eskubideak errespetatuz eta norberak errebindikatzen duen demokrazia horren maila moral berean kokatuz.

2.- Estatu espainiarrari politika irmo bat eskatzen diogu torturaren aurka eta preso politikoen mugagabeko luzapenaren aurka, ondoko neurriak hartzeko eskatuz:
Letratuen presentzia eta galdaketa polizial guztien filmazioa
Euskal presoak Euskal Herriko espetxeetara hurbiltzea
Legeria arrunta aplika dadila hirugarren gradua emateko eta gaixorik dauden edo kondenaren ¾ beteta dituzten preso politikoak askatzeko
“Parot doktrina” ezeztatzea

3.- Estatu espainiarrari eskatzen diogu ezeztatu ditzala salbuespen legeak zeinen babesean gertatu diren Batasunaren ilegalizazioa, Batasunako buruzagien kartzelaratzea, Batasunarekin lotutako gazte erakundeen aurkako jazarpena, hautagai-zerrenden baliogabetzea eta Lehendakariaren nola PSEko eta Batasunako buruzagien auziperatzea. Eta ondoko puntuak bereziki:
Legeria antiterrorista osorik indargabetzea
Alderdi Politikoen Legea indargabetzea
Audientzia Nazionala eta legeria antiterroristaren itzalean sortu diren Epaimahai berezi guztiak ezeztatzea
Berriro indarrean jartzea ezker abertzaleko erakunde ilegalizatu guztientzat askatasunez elkartzeko eskubidea

4.- Estatu espainiarrari eskatzen diogu politika irmo bat har dezala politikaren judizializazioa eta justiziaren politizazioa borrokatzeko. Bereziki,
Ezezta ditzala 18/98 epaiketako epaiak eta aske jar ditzala prozesu horretako auziperatu guztiak
Bertan behera utz ditzala Alderdi Politikoen Legearen gerizpean abiatu diren auzi guztiak
Demokratizatu dezala botere judiziala, benetan independentea izan dadin, kargu gabe utz ditzala erakunde eta ideologia neofrankistekin harreman frogatua duten epaile guztiak eta depurazio demokratikoa bultza dezala. Ildo horretan sakonduz, eskatzen dugu botere judizial euskaldun bat sortzea eta Euskal Legebiltzarrak kontrola ditzala bere lurralde-esparruarekin zerikusia duten ekintza judizial guztiak.

5.- Intolerantzia politikoaren aurkako kultura demokratiko berri bat eraiki nahi dugu, ezaugarri hauek izango dituena:

Oinarritzat harturik bakea, justizia, demokrazia eta errekontziliazioa, memoria historikoaren euskal lege bat bultzatu behar da indarkeria politikoaren biktima guztiak aintzat hartuz gerra zibiletik hasi eta, Francoren diktaduran barrena, ETA, GAL eta Estatuko segurtasun indarren biktimetaraino.
Kultura demokratiko berriak nortasun nazional guztiak errespetatuko ditu, hizkuntzen arteko berdintasuna eta euskararen erabilera sozialaren normalizazioa bultzatuko du, eta baita ere zeharkakotasuna, printzipio demokratiko unibertsaletan oinarritutako elkarrizketa politikoa, nazionalitateek beren etorkizuna askatasunez erabakitzeko duten eskubidea, herrien arteko elkartasuna eta autogobernuko erakundeen arteko ituna.
Kultura demokratiko berriak justizia soziala eta aberastasunaren banaketa sustatuko du eta hiritarren parte-hartzea bultzatuko du aurrerakuntza, askatasun, berdintasun, bake eta elkartasuneko idealen zabalkundean.
6.- Estatu espainiarrari eskatzen diogu aitortu dezala Euskal Herriak bere etorkizun politikoa askatasunez erabakitzeko daukan eskubidea, eta hitza eman dezala herritarrek euskal autogobernuko erakundeen galdeketa demokratikoen bitartez adierazi duten borondatea beteko duela.
LEHENENGO SINATZAILEEN ZERRENDA
LISTA DE PRIMEROS Y PRIMERAS FIRMANTES
Agirre, Borja (de la Posada de los Abrazos)
Agirre Oraá, José María (Lokarriko Koordinatzailea, Araba)
Ajangiz, Rafa (Profesor de la EHU-UPV)
Alcedo, José
Aresti, Nerea (de la Asamblea de Mujeres de Bizkaia)
Arzak, Iñaki (Lokarriko Koordinatzailea, Gipuzkoa)
Arzubiaga, Enrique (del taller de ecología de Gernika)
Askunze, Carlos (de Itaka)
Bakaikoa, Joseba (Capuchino)
Bárcena, Iñaki (de Ekologistak Martxan)
Barrutia, Jesús María
Belandia, Rubén (del sindicato STEE-EILAS)
Bilbao, Jesús María
Bilbao, Román (Consiliario de Pastoral Obrera)
Bilbao Cos, Iosu (de Ekologistak Martxan)
Brankas, Marta (de la Asamblea de Mujeres de Bizkaia)
Burusko, Blanca (Lokarriko Koordinatzailea, Nafarroa)
Cantero, Alberto (de Itaka)
Castaños, José Ramón (de Ezker Gogoa)
De la Fuente, Mikel (Colectivo Elkarbide, profesor de la EHU-UPV)
Delgado, Jabi (Presidente de EGK-Consejo de la Juventud de Euskadi)
Elordui, Jon (de HOAC)
Espilla, Jokin (del sindicato ESK)
Fernández, Arantza
Fernández de Garaialde, Arantza (del sindicato STEE-EILAS)
Fraile, Marcelino (de Ezker Batua)
García, Loli (Sindicalista)
García Ríos, Loli
Gómez, Mariano (de Ezker Gogoa)
Guaza, Andoni (Gizarte Hezitzailea)
Hernández, Juan (Colectivo Elkarbide, profesor de la EHU-UPV)
Hernández Abaitua, Ricardo (del taller de ecología de Gernika)
Ibarra, Pedro (Colectivo Elkarbide, profesor de la EHU-UPV)
Idoiaga, Petxo (Colectivo Elkarbide, profesor de la EHU-UPV)
Iriarte, Javier (de Etxerat)
Isuskiza, Natxo (Sacerdote)
Izagirre, Juantxu (de Gernika Batzordea)
Izagirre, Mikel (Representante de IU-EB en las Juntas de Gipuzkoa)
Lekue, Emilio (del sindicato ESK)
Llona, Miren (de la Asamblea de Mujeres de Bizkaia)
Longarte, José Luis (de Pastoral Obrera de Bizkaia)
Marcos, Álvaro (de Ezker Gogoa)
Martín Urreta, J. Ramón (de Ekologistak Martxan)
Matute, Oskar (Parlamentario de Ezker Batua)
Mendibil, Txema
Mendizabal Iriondo, Andoni (Lokarriko Koordinatzailea, Bizkaia)
Mera, Igor (del sindicato ESK)
Muñoz, Celia (del sindicato ESK)
Murgia, Iosu (Representante de Aralar en las Juntas de Bizkaia)
Rekagorri, Lidia (de Ezker Alternatiboa)
Romeo, Aitor (Kultura teknikaria)
Sanz, Anabel (de la Asamblea de Mujeres de Bizkaia)
Sarasua, Xabier (de Aralar)
Undabarrena, Asier (Zuzenbidean lizentziatua)
Uzkudun, Jesús (Sindicalista)
Vellisca, Oskar (Abogado)
Vesga, Begoña (de Ezker Batua)
Zabalo, Patxi (Colectivo Elkarbide, profesor de la EHU-UPV)
Zabalo, Txema (del sindicato STEE-EILAS)
Zulaika, Juan María

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lunes, 4 de febrero de 2008

El Tren de Alta Velocidad y la Brunete judicial

Carlos Alonso, Rosa Lago e Iñaki Bárcena Miembros de Ekologistak Martxan

El Tren de Alta Velocidad y la Brunete judicial
Publicado en Gara 2008-02-03

Una simple falta penal se convierte, por mor de la declaración pública de un tercero ajeno al proceso judicial, en un presunto delito terrorista. Un despropósito jurídico mayúsculo. Uno más



El 3 de noviembre del 2006 se celebraba en Beasain una concentración para protestar por el inicio de las obras del Tren de Alta Velocidad en el tramo alavés. La Ertzaintza cargó contra los concentrados y denunció a dos personas. No tenemos más información del motivo, pero a efectos de este artículo es suficiente. La denuncia fue tramitada ante el Juzgado de Instrucción nº 2 de Tolosa, que consideró que los hechos podrían ser constitutivos de una «falta de desórdenes públicos». Es decir, una infracción leve o menor. Incluso señaló el 15 de enero de 2008 para celebrar la vista oral. Hasta aquí todo habitual y rutinario.
Pero el 14 de enero la juez dicta un auto de formulario, con una única consideración propia: «Habiéndose hecho una declaración pública de la banda terrorista ETA de ser uno de sus objetivos el impedimento por cualquier medio de ejecución de las obras del TAV, remítase los presentes autos a la Audiencia Nacional». Nada más. Y nada menos.
Todavía no salimos de nuestro asombro. Una simple falta penal se convierte, por mor de la declaración pública de un tercero ajeno al proceso judicial, en un presunto delito terrorista. Un despropósito jurídico mayúsculo. Uno más. ¿Cómo es posible que una protesta social pacífica se convierta en un acto terrorista de la noche a la mañana? Por otra parte, la «declaración de ETA» a la que se refiere (entrevista en el diario GARA de 5 de enero de 2008, suponemos) no dice lo que Su Señoría presume que dice. Pero, en cualquier caso, ¿cómo podían saber los denunciados en noviembre de 2006 lo que ETA iba a declarar en enero de 2008?
El movimiento ecologista lleva muchísimos años oponiéndose a las redes de Alta Velocidad y al TAV, a través de una acción pública, directa y no-violenta, que busca la información y sensibilización social, el debate, la movilización y la denuncia pública. Incluida la desobediencia civil a leyes o actuaciones que nos parecen injustas.
Pero la desobediencia civil en Euskadi también es un crimen, desde que según algunos jueces la «descubrió» ETA. Y nosotros que creíamos que la había inventado un tal Henry David Thoureau, quien en 1846 fue encarcelado en Estados Unidos por negarse a pagar impuestos, debido a su oposición a la guerra contra México y a la esclavitud y que años después escribiría el tratado «La desobediencia civil». Y que la habían desarrollado gentes como Leon Tolstoi, Mahatma Gandhi o Martin Luther King. ¿Acaso ellos también eran «adelantados de ETA»?
Nosotros y nosotras vamos a seguir oponiéndonos activamente al Tren de Alta Velocidad, pero como escribimos este artículo después de esa «declaración pública de ETA»: ¿también ahora estaremos haciendo «apología del terrorismo»? ¿También este artículo estará dictado por ETA? Así pues, ¿deberemos callar, plegar las pancartas y aplaudir la llegada del TAV?

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