sábado, 19 de abril de 2008

Anotaciones para una salida a la crisis de Ezker Batua y de IU

La crisis terminal, global o agónica de IU y de Ezker Batua es responsabilidad de las actuales direcciones “llamazaristas” y “Madrazistas” con la colaboración del PCE y el EPK. Si el “llamazarismo” sobrevive en IU y el “madrazismo” en Ezker Batua, cualquiera que sea su versión, no habrá recuperación posible del proyecto. Claramente, los acuerdos entre Madrazo y el EPK señalan los pasos que hay que dar para que una vez que hemos llegados al borde del precipicio, nos arrojemos por él.

Por eso, en paralelo a la discusión impuesta por el aparato oficial con sus rutinas y sus liturgias, se está dando una reacción de los militantes y corrientes críticas que apuntan a una discusión mucho más enriquecedora en dos planos cruzados: el de la línea y los contenidos políticos, por un lado, y el de la democracia interna y la dependencia financiera de las instituciones del sistema que criticamos, por otro.




Los partidarios de un enfoque alternativo no hemos logrado que el proceso fuera transparente y los censos controlados, por lo que los sectores de la vieja dirección han impuesto sus formas dirigistas con vistas a controlar y manipular las futuras decisiones de la asamblea. Ya sabíamos que todo aparato político tiende a perpetuarse hasta que se colapsa o es cambiado por una mezcla de hartazgo interno y presión externa, siempre que estas últimas ofrezcan una alternativa. Por más que nos empeñemos con soluciones a medio camino no vamos a salir de la crisis. El peso de los cargos institucionales y la plétora de funcionarios liberados por los aparatos son enormemente desproporcionados, y junto a las manipulación de censos, la militancia activa y la afiliación sufre un franco retroceso y desilusión

A estos factores internos debemos añadir la constante sangría electoral y pérdida de influencia que se debe al tropismo que despierta la socialdemocracia en buena parte de nuestros dirigentes estatales y en la necesidad estratégica de "tocar poder" en el Gobierno Vasco, característica de la mayoría de la dirección vasca, lo que puede dar lugar a clientelismos y a un aparato que se financia exclusivamente por su trozo del pastel institucional. El PCE y el PCE-EPK en Euskadi tampoco han aportado nada en contra de esta la burocratización de IU y nos desvelan con sus acuerdos copulares que son dos viejos aparatos, parasitarios de IU, actuando como un lastre o una rémora del pasado burocrático en nuestro interior.

Además los militantes tenemos que arrastrar que la sociedad no nos considera una herramienta útil para luchar, porque la actual dirección política siempre ha hecho una apuesta suicida por antepone lo mediático e institucional, a la oscura y dura labor militante comprometida con las luchas, los movimientos y la sociedad. Los militantes de EBb ahora tenemos más dificultades para trabajar humildemente en los organismos contra la exclusión social, contra la deuda externa, las plataformas jóvenes de vivienda, los movimientos ecologistas o los sindicatos, por que hemos adquirido un creciente desprestigio y desconfianza por los años que llevamos aprobando las políticas y los presupuestos neoliberales del Gobierno Vasco.

Necesitamos abandonar con carácter inmediato y justificado del gobierno vasco por su política capitalista, privatizadora y reaccionaria. IU y EBb tendríamos que poner todo nuestro poder institucional y militante al servicio de los movimientos sociales y de las luchas de la sociedad civil; en los hechos y no en los papeles. Empezando por el escaño del no dimitido Llamazares que debería ofrecerse a todos los movimientos y sectores en lucha para que expongan sus reivindicaciones. Y en el Parlamento Vasco deberíamos liberar a nuestros diputados de los acuerdos de gobierno, para denunciar las políticas de derechas del PNV y de EA.
¡Facilitemos nuestros escaños para que las luchas entren en los Parlamentos!

También sabemos que los procesos asamblearios convocados no van a ser por si solos capaces de resolver, ni revertir la crisis terminal de IU, ni de EBb, la asamblea de junio será la piedra de toque. Por eso pensamos que solo unos documentos políticos y estatutarios aprobados por una amplia mayoría de la organización podrían arrancar el inicio del giro estratégico que necesitamos.

Es evidente, que para llevar esto adelante se necesita la disolución de todo el aparato político creado por el llamazariamo, el madrazismo y el PCE. Y solo así podremos pasar a una fase de refundación de la izquierda alternativa en clave anticapitalista, alternativa y democrática, que en torno a la lucha y las necesidades de los trabajadores y de la sociedad civil de lugar a un NUEVO PROYECTO ALTERNATIVO.

La nueva dirección política que necesitamos para este proceso no debería basarse en cuotas de poder, ya que estas solo servirían para cristalizar la agonía del actual aparato. Por eso queremos acompañarnos de unos estatutos que depositen el poder de todas las decisiones en la militancia, que partan de la soberanía de las Asambleas Locales y que sean abiertos a la periferia. Además necesitamos acotar la rotatividad y la responsabilidad de todos los cargos y liberados reduciendolos. Y restituyendo la metodología basada en la transparencia, la confianza, la limpieza y la participación democrática de tod@s.

No tenemos mucho tiempo para equivocarnos: o acabamos con el llamazarismo y el Madrazismo o tendremos que defender nuestras ideas creando UN NUEVO PROYECTO ALTERNATIVO.

¡La decadencia es nuestra tendencia actual, un proyecto de futuro sí nos podrá ofrecer posibilidades de éxito!

Marcelino Fraile miembro de Ezker Batua


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