lunes, 14 de julio de 2008

Entrevista a Ander Rodríguez Lejarza, concejal de Ezker Batua-Zutik en Arrasate


De la web http://www.espacioalternativo.org/node/2958
Por Raúl Camargo


Ander.– No somos pocos los que siempre hemos tenido en el frontispicio la voluntad de crear una izquierda vasca civil y amplia que se configure como herramienta y no como fin en sí mismo. La transformación social como objetivo y como camino el aglutinar fuerzas entorno a esta idea. Siempre ha existido y existirá esa voluntad, evidentemente hay coyunturas más propicias que otras, se abren y cierran posibilidades. Personalmente creo que existen posibilidades aunque tal vez no sea la coyuntura óptima para iniciar un proceso que a medio y largo plazo es necesario abordar.


Raúl.– ¿Cómo valoras el encarcelamiento de la Alcaldesa de Arrasate, Ino Galparsoro?

Ander.– El encarcelamiento de la Alcaldesa de Arrasate, Ino Galparsoro, ordenado por el juez Baltasar Garzón no es más que otra piedra en ese camino del que también forman parte las mociones de censura, el macro proceso 18/98+ o la Ley de Partidos.
Digo impulso político, porque este tipo de actuaciones tienen su origen en la Ley de Partidos, o de Partido para ser más exacto porque solo fue concebida para un solo partido. De lo general a lo particular, solicitamos la liberación de la Alcaldesa de Arrasate porque no son este tipo de “castigos ejemplares”, aunque éstos vengan envueltos por vía judicial, los que van a devolver la “dignidad” al pueblo de Arrasate, y mucho menos los que nos van a llevar a un nuevo escenario hacia la normalización y pacificación de Euskal Herria. Ni ETA, ni esta tipo de decisiones judiciales, son los garantes de una democracia real que exige el respeto de todos los derechos humanos para todas las personas y de todos los proyectos políticos.
Cuando nos desmarcamos de la iniciativa de la Moción de Censura, advertimos que no compartíamos la misma porque no podíamos ser partícipes de futuras medidas que respondían al mismo impulso y vía, a esto nos referíamos con aquel vaticinio.

R.– Tras el asesinato de Isaías Carrasco, ¿se ha visto afectada la convivencia entre los vecinos?

A.– El riesgo de fractura social, el riesgo de ruptura de la convivencia, el riesgo de enfrentamientos ha sido y es un riesgo real que ha día de hoy no se ha llegado a sustanciar. Esta situación ha sido no pocas veces azuzada por ciertos partidos y medios de comunicación llevando los sentimientos a los verdes campos de la irracionalidad. Esto es una grave irresponsabilidad. La clase política tiene que ser capaz de serenar los ánimos en coyunturas de dolor, rabia y consternación; no dedicándose a azuzar pasiones para conseguir determinados fines que nada tienen que ver con la paz y la normalización política.

R.- Los "mociones éticas" presentadas por PSE y PNV en varios municipios donde gobierna ANV se han saldado con rotundos fracasos ¿piensas que su objetivo era empezar a marcar el camino para una nueva alianza de estos dos partidos en el Gobierno Vasco?

A.– El objetivo de las “mociones éticas” respondió a la cautividad en la que sumió el PSE al PNV tras el rechazo de Egibar a transitar por citada vía, después los jeltzales tuvieron que activar las “mociones éticas” previas a la censura para ganar tiempo y aplacar los envistes de los grandes medios de comunicación.

R.- La presión mediática y de los poderes fácticos fue muy fuerte antes, durante y después de la presentación de la moción ética ¿cuáles han sido los argumentos de la Asamblea de EB-Zutik para no haber cedido ante tantas presiones?

A.– En todo momento defendimos los elementos más básicos de la democracia, que no son otros que la toma de decisiones en el ámbito correspondiente y mediante la participación de la más amplia representación de afiliados, militantes y simpatizantes. En todo momento los tres representantes institucionales nos comprometimos a hacer respetar la decisión adoptada hasta sus últimas consecuencias. No comprendemos las lógicas que nos tratan de imponer, en especial aquellas que hacen énfasis en los intereses electorales generales, ¿no debe esa izquierda que se autodenomina como transformadora y alternativa romper con estas lógicas políticamente correctas que sólo buscan el interés electoral cortoplacista?

R.– La dirección de IU, por boca de Llamazares, ha dicho que "estáis fuera de la organización", y que van a cambiar los Estatutos de EB para poder expulsaros ¿pensáis que acabarán haciéndolo?

A.– Llamazares ha representado un papel más que cuestionable en todo lo acontecido en los últimos meses, lanzar amenazas que no puede concretar al carecer de instrumentos para ello roza el ridículo político. Hemos podidos comprobar cómo la lista triunfante en la Asamblea de EB instrumentalizaba la cuestión de la moción de censura para arbitrar un recorte democrático en toda regla en nuestra organización, para después olvidarse de las promesas públicas entorno a nuestra expulsión.

R.- ¿Cómo vistéis la Asamblea de EB de finales de mayo, pensáis que es posible un cambio de rumbo o que se va a certificar la deriva institucional seguida durante estos años?

A.– Ha sido público y notorio que el rumbo de EB continuará sin cambio durante los próximos años, era posible el cambio sobre unas bases democráticas pero el EPK jugó un papel incomprensible en relación a lo que predica.

R.- Para finalizar ¿pensáis que existen posibilidades de crear un nuevo sujeto político de la izquierda vasca que responda a los intereses de las clases desfavorecidas, tenga un vínculo estrecho con los movimientos sociales y defienda el derecho de autodeterminación del pueblo vasco?

A.– No somos pocos los que siempre hemos tenido en el frontispicio la voluntad de crear una izquierda vasca civil y amplia que se configure como herramienta y no como fin en sí mismo. La transformación social como objetivo y como camino el aglutinar fuerzas entorno a esta idea. Siempre ha existido y existirá esa voluntad, evidentemente hay coyunturas más propicias que otras, se abren y cierran posibilidades. Personalmente creo que existen posibilidades aunque tal vez no sea la coyuntura óptima para iniciar un proceso que a medio y largo plazo es necesario abordar.