miércoles, 4 de junio de 2008

Cuestiones de arquitectura


A través de esta bonita metáfora de JAVI PH compañero de fatigas en Ezker Batua se pueden percibir las sensaciones y preocupaciones que nos asaltan a toda la militancia activa tras la burocrática VII asamblea de EB del pasado fin de semana...

¿Que construir?

La verdad es que los partidos políticos se parecen mucho a los edificios.

Y sus dirigentes a esos arquitectos a los que les llega el proyecto, a sus mesas llenas de papeles. Algunos profesionales, a pesar del paso de los años y la inclemencia de los fenómenos atmosféricos, siguen viendo posibilidades en los inmuebles, aunque se caigan las vigas a pedazos. Otros rehúsan confiar en sus firmes muros, y prefieren derruir todo y empezar de cero. Hay veces que solo llamas al técnico para reformar la cocina y otras para convertir tu caseta del perro en un palacete. Hay unas a las que bastaría con cambiarles el tejado y otras que lo que fallan son los cimientos, o la ausencia de ellos. Y es que te parece recordar que se los prestaste a la casa de enfrente. Pero ya es tarde por que ático y sótano son una misma estancia. Se dan casos, que cuando entran los profesionales en una construcción, descubren que por dentro está hueca sin vigas, ni paredes, retretes ni nada. Y es que para cuando llegaron el anterior ya lo había vendido todo. Hay reformas que solo buscan imitar lo que tiene el vecino y otras innovar lo que no ha visto nadie.

Pero claro, también incide en el resultado los profesionales que vengan. Los hay artistoides, fular de seda en ristre, para los que cualquier boquete, desconchado en la pared y escombro en general es una bella obra de arte digna de perpetuar. También los hay nostálgicos de rococó que se esmeran en bellos frisos y detalladas cenefas de escayola incluso antes de poner el suelo. Los hay prácticos, los hay sucios, los hay secretistas… y los hay incluso que parece que no te van a devolver nunca lo que es tuyo. Los hay que cumplen las fechas y las normas, y los hay que echan la culpa a dios y al invierno para campar a sus anchas por tu vivienda e instalarse en vacaciones.

Así que ya veis, ahora nos toca ver que decidimos hacer. Podemos tirar esta casa abajo y construir otra nueva. Podemos cambiarnos a un nuevo solar y empezar de cero, podemos quedarnos de brazos cruzados mientras el arquitecto hace su “trabajo” y no nos gusta. Podemos intentar elegir las baldosas de baño y cocina mientras él se lleva nuestras tejas. Si las vigas están medio podridas porque alguien se llevo el techo, si las paredes de caen a pedazos porque alguien corrompió los pilares con arena, si se abrió el tejado para que entren los murciélagos. Y si las puertas no se cierran para que entren más ratas. No se lo que vamos a hacer pero es todo una cuestión arquitectónica

JAVI PH