martes, 10 de junio de 2008

Tarifas mínimas en el transporte

No es muy correcto citarse a uno mismo, pero en el libro LOS IMPUESTOS VASCOS decía hace dos años:

"Un tema de particular importancia que afecta a este impuesto es el debate en la UE sobre el gasóleo profesional, en especial para los camiones y transportes por carretera. Los gobiernos europeos intentan enfrentar a los activos sindicatos de transportistas con los grupos ecologistas a cuenta de la posible exención del gasóleo para camiones y del establecimiento de la tasa por circular en Europa.

Aunque en principio es correcto el establecimiento de la tasa y la no exención del gasóleo profesional, algunos ecologistas de mente estrecha sólo ven en la oposición de los camioneros un mero corporativismo y rechazo al progreso. Pero sus sindicatos son muy conscientes de ser el eslabón débil de la cadena y que esos costes recaen básicamente sobre ellos y su exiguo margen de beneficio, sin que las multinacionales (incluídas las del transporte, que verán alegremente cómo quiebran miles de autopatronos) se vean muy afectadas.

La solución, en lo que nos toca, es muy sencilla. El Gobierno Vasco (y el navarro) debe aprobar por ley unas tarifas mínimas de obligado cumplimiento para el transporte de todas las cargas con origen o destino total o parcial en nuestro país, que reflejen esos costes añadidos. Es la única medida capaz de asegurar unas condiciones dignas al sector y, para su establecimiento, tendremos como aliados a todos los sindicatos de transportistas europeos. Si los idiotas neoliberales que infestan los tribunales de defensa de la competencia españoles y europeos intentan contraatacar, basta con buscarles las vueltas … antes de que consideren al salario mínimo como otra distorsión de su sacrosanto mercado (cosa que es, afortunadamente)."

Y hoy en cambio las únicas medidas que ofrece el gobierno central son todas neoliberales y reaccionarias: rebajas de impuestos y de cotizaciones a la Seguridad Social. Y luego, eso sí, a aplaudir a Galbraith cuando vino a Bilbao. Hipócritas.

P.S. Es curioso que todo esto coincida con la mierda del opting out (la duración de la jornada laboral se podrá "pactar" individualmente entre trabajador y empresario) y jornadas semanales de hasta 78 horas (60 en media trimestral). Y vuelta a la Edad Media.

Aunque toda directiva tiene su lado positivo. En esta, el acabar con el chantaje de la casta médica y sus infladísimas retribuciones y numerus clausus y recortes para ejercer la profesión y... incompatibles con cualquier planificación democrática de la sanidad.




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