lunes, 2 de junio de 2008

RECONSTRUIR LA IDENTIDAD DE IZQUIERDA DE EZKER BATUA

En la 7ª Asamblea de Ezker Batua la lista de Madrazo e Isabel Salud (EPK) tuvieron 40 minutos para exponer sus motivos, la lista encabezada por Oscar Matute, Angel Bao y Dunike Agirrezabala, solo tuvo 10 minutos para exponer sus argumentos. Como se puede ver la injusta desproporción al estilo Rajoy-Zapatero hizo que las intervenciones de los críticos fuesen resumidas y muy cortas Hoy añado en en este artículo el texto completo que pretendía exponer Oscar Matute y mañana espero tener el texto completo de Angel Bao para publicarlo en representación de todos los sectores críticos.



Los problemas de identidad de Ezker Batua nos son problemas de indefinición programática. Cualquier observador neutral y bien intencionado que lea atentamente los documentos oficiales tendrá que reconocer que las opiniones de EB sobre no importa cual problema social o político, son opiniones progresistas que diseñan un modelo de sociedad más justa y distributiva; más ecológica y feminista; más democrática y más solidaria que la sociedad modelada por los proyectos neoliberales al uso.

Nuestros problemas de identidad provienen de otra parte. A saber:

1.- De la enorme contradicción que existe entre el discurso que hacemos y la práctica social que realizamos. La distancia entre lo que decimos ser (una izquierda alternativa) y lo que en realidad somos (una izquierda pegada a los faldones neoliberales del PNV) genera desconfianza y crisis de legitimación del proyecto de EB.

2.- De la contradicción entre la acción alternativa (contribuir a organizar la acción ciudadana contra las injusticias sociales y políticas), y la gestión administrativa de las parcelas de poder que nos ha cedido el PNV

3.- De la contradicción entre la independencia política que proclamamos y la dependencia económica de las subvenciones públicas del Gobierno Vasco.

4.- De la contradicción entre la democracia que demandamos a otros y la falta de democracia que existe en el interior de nosotros mismos.

5.- De la contradicción entre afirmar la idea de reconstrucción de la izquierda vasca y afirmarnos a nosotros mismos como la única izquierda realmente existente.

La suma de estas contradicciones superpuestas ha transformado la identidad de izquierdas de EB en otra identidad de tipo socialdemócrata similar a la que ofrece el Partido Socialista.

A día de hoy, EB no tiene más entidad política que sus propias siglas devaluadas por el largo período de colaboración con el PNV en la gestión del Gobierno Vasco. Esta política ha borrado de un plumazo las diferencias históricas que ha tenido la izquierda alternativa con los partidos socialdemócratas.

Nuestro proyecto político corre así el riesgo de desaparecer, de tal modo que, en la hora presente, la primera y más importante de nuestras tareas es reconducir los compromisos adquiridos en el Gobierno para reconstruir sobre su base nuestra identidad perdida.

EZKER BATUA DEBE SALIR DEL GOBIERNO TRIPARTITO

Existen al menos tres poderosas razones que nos mueven a tomar esta decisión

Primera razón: Que el Gobierno Vasco en que hemos estado implicados por espacio de dos largas legislaturas se ha caracterizado por tener una política social de corte neoliberal, alejada de la justicia social y de las inversiones públicas en políticas sociales avanzadas.

Esto es algo más que una opinión. Esto es un hecho constatado que ha sido denunciado reiteradamente por sindicatos y movimientos sociales.

Nuestra participación en el Gobierno Vasco no ha significado un giro a la izquierda como vulgarmente se dice en nuestra propaganda electoral. Un análisis objetivo de la política realizada por este gobierno lleva a la conclusión de que su política social responde a los mismos criterios neoliberales que la política general del Estado. Las políticas fiscales siguen los derroteros de la fuerte presión al sector empleado de la clase obrera y de baja presión sobre las actividades financieras y los beneficios empresariales. El Gobierno Vasco es el único de los gobiernos europeos que trabaja con el criterio del déficit cero. El crecimiento económico de los últimos años no se ha aprovechado para consolidar los derechos sociales, sino que ha provocado un mayor crecimiento de la desigualdad y de las fracturas sociales. El PIB vasco ha crecido hasta un 120% de la media europea, pero los gastos sociales están 6 puntos por debajo de esa media.

Ni siquiera en el capitulo de la vivienda que hemos gestionado nosotros mismos se puede hablar de giro a la izquierda, pues no hemos conseguido ni romper la dinámica especulativa del mercado ni bajar el precio del suelo ni reducir el precio de la vivienda libre. El bajo precio comparativo de las viviendas de VPO no significa que se haya hecho a costa de reducir la especulación de las constructoras, sino que se han financiado con dinero público. A la luz de estos resultados no son pocos los que se preguntan hoy si ese dinero público no estaría mejor invertido en comprar vivienda libre para sacarla al mercado a precio social, pues el coste de esa operación habría sido más barata, ahorrándonos de paso el coste ecológico que ha significado la ocupación injustificada de un bien tan escaso como es el suelo.

Segunda razón: Que la cláusula de solidaridad con la acción del Gobierno nos hace corresponsables de todas sus decisiones políticas, económicas y sociales.

El problema de EB no es que haya sido inmoral en la gestión de las parcelas de poder que ha tenido en el Gobierno Vasco, sino que se ha visto obligado a mantener una “lealtad de hierro” a la política general de un Gobierno controlado por un partido neoliberal como es el PNV. La pérdida de la independencia política es justamente eso: guardar silencio ante las políticas antisociales del socio mayor del gobierno.
Esta obediencia debida equivale a una relación de subordinación y dependencia del PNV que es quien dirige de hecho la política del Gobierno Vasco en todos sus aspectos; desde la política económica y social hasta la política cultural y medioambiental. Ezker Batua ha sido en todos estos aspectos un partido apéndice del socio mayor del Gobierno, demostrando incluso a los más crédulos que un pequeño grupo de 3 parlamentarios no puede condicionar la política del Parlamento y del Gobierno hasta el punto de pretender cambiar su naturaleza social.

Tercera razón: Que la política de Ezker Batua se ha ocupado más de conservar y ampliar sus parcelas de poder en el Gobierno Vasco que de actuar sobre los problemas de regeneración ética y renovación política de la izquierda vasca.

Ocupada en la gestión administrativa de las importantes partidas presupuestarias que el Gobierno Vasco ha delegado en ella, Ezker Batua ha desatendido completamente la función que debe tener siempre y en todo momento un partido de izquierda.

A saber: la construcción de cultura política alternativa y de movimientos sociales reivindicativos.
Ezker Batua tiene la obligación moral de reconocer que no se puede ser simultáneamente un partido secundario de un Gobierno neoliberal y un partido para el cambio de modelo social. La única forma de “obligar” a los gobiernos a hacer políticas que no quieren hacer es por medio de la movilización ciudadana, de las manifestaciones de calle y de las huelgas sociales y políticas.

La función social de la izquierda no es gestionar las parcelas de poder que le ceden las derechas en determinadas fases de la historia. La creación de valores de izquierda es algo muy distinto a la idea de tener más votos, más afiliados y más parcelas de poder. La izquierda debe ser por definición un instrumento de acción para activar la participación ciudadana, la movilización social y la confrontación política con el Estado.

Para construir esos valores la izquierda necesita ser independiente del Estado. La financiación de sus actividades debe realizarse con recursos propios y no con las subvenciones del Estado. No puede haber valores alternativos sin militantes alternativos que sostengan la acción de los movimientos reivindicativos. Una militancia que sea voluntaria y no remunerada. Una militancia generosa que se soporte con la solidaridad el 80% de los gastos generales del partido.

LA RUPTURA CON EL GOBIERNO NOS PERMITIRÁ RECUPERAR OTROS RASGOS DE NUESTRA IDENTIDAD

A saber:

1.- La especificidad nacional de nuestra identidad. Particularmente el compromiso con la construcción nacional democrática y con la autodeterminación nacional.

2.- El reconocimiento de que Ezker Batua sólo es una parte de la izquierda vasca, y que su función principal debe consistir en promover una refundación unitaria de las izquierdas sociales y políticas vascas en torno a un proyecto compartido de construcción nacional y de cambio de modelo social.

3.- El reconocimiento de que la regeneración de EB no debe hacerse en clave endogámica (de las siglas hacia dentro), sino en abierta colaboración con las otras izquierdas que expresan estas mismas identidades.

4.- La idea de Democracia participativa. Esta seña de identidad es consustancial a todos los proyectos libertarios. Sin participación ciudadana en la elaboración de las soluciones a sus problemas no habrá nunca modelos alternativos de sociedad, y esto implica el compromiso de EB en la construcción de un movimiento socio-político que transcienda sus propias siglas y sus propios intereses electorales.

5.- El respeto a la democracia interna. Publicidad permanente de los censos de militancia y libre acceso para quien quiera consultarlos. Reglamentos que fijen con precisión la publicidad de los acuerdos orgánicos hacia la militancia, que regulen el régimen de sesiones, deliberaciones y acuerdos así como la información previa y documentada en cada sesión. Revocación de los cargos públicos por las asambleas competentes u órganos competentes que los eligieron como candidatos a las elecciones. Elección de direcciones tras la presentación de un programa del que rendirán cuenta en las sesiones habilitadas para ello. Finanzas claras, transparentes y co-responsables. Militancia efectiva según posibilidades.

6.- La identidad republicana de EB debe concretarse en una decidida apuesta por una segunda transición democrática que resuelva los problemas pendientes de la primera. A saber: la abolición de la monarquía, la democratización general del estado, la depuración del poder judicial y la reforma constitucional para reconocer formalmente el derecho de las nacionalidades a su autodeterninación nacional.

No querría terminar esta intervención sin volver a señalar la importancia de un principio que siempre debe estar presente en nuestro proyecto; nunca habrá democracia sin socialismo, ni socialismo sin democracia.