sábado, 29 de noviembre de 2008

¿Es necesaria una nueva fuerza?



"Se impone “VOLVER A EMPEZAR”: iniciar una nueva etapa de acumulación de fuerzas basada en la centralidad de las redes de los movimientos sociales alternativos y en la búsqueda paralela de nuevos marcos de trabajo en común entre los sectores críticos de EB e IU y los que están fuera de esta formación y apuestan por una izquierda anticapitalista y alternativa".
(Este artículo fue debatido entre los sectores críticos de EB, pero por la dimensión social que requiere la reflexión política sobre si es necesario o no un nuevo sujeto político en Euskal Herria; los argumentos van más allá de EB y a los autores no gustaría aporta nuestra reflexión como un elemento más de debate en esta situación) Marce



Joseba, Ruben; Mikel y Marcelino

En el debate que emprendemos el llamado bloque critico de Ezker Batua se oyen a menudo voces que nos plantean la cruda realidad en que nos encontramos la izquierda alternativa. Frases tales como: “Fuera hace mucho frío” o “No hay espacio para otra fuerza electoral” son bien conocidas y además tiene una base real, como para no tenerlas en cuenta. Ahora bien, tenerlas en cuenta no puede ser motivo para el inmovilismo.

Hace mucho frío… Es cierto. Hoy la izquierda alternativa y transformadora esta totalmente desperdigada: Hay compañeras y compañeros en Zutik, en Aralar, en IA desperdigados en los movimientos o refugiados en casa. Pero no es menos cierto, que ninguna de las fuerzas realmente existentes juegan el papel que algunos de nosotros/as creemos que debe ser el papel de esa izquierda.

Para nosotros y nosotras la izquierda transformadora no debe ser un mero aparato gestor de un sistema político-económico y social injusto. Luchamos por otro mundo que creemos posible,aunque hoy este lejano. La izquierda institucionalizada se ha olvidado de esto… solo pretende gestionar los espacios institucionales, que ocupa tras unos resultados electorales mejores o peores. Curiosamente, cada vez peores y cada vez cediendo más terreno al liberalismo.

El espejismo gobernantista de la izquierda transformadora ha tenido dos ejemplos espectaculares, más allá de los propios casos de IU y de EB, en su adaptación a la política institucional y “realista”: el PT en Brasil y Refundacione en Italia. De su ejemplo debemos aprender lo que no se debe hacer.

Hoy, no hay un debate real entre un supuesto reformismo transformador y los llamados revolucionarios. El debate esta en la adaptación a las políticas liberales o social-liberales o la potenciación de resistencias antagónicas con este sistema.

Seria un error plantearse si hace frió fuera o no, si no miramos que se puede hacer dentro. Y hay que decir la verdad… que desgraciadamente dentro: ESTAMOS CONGELADOS. Congelados para desde esta organización, desde EB, poder acercarnos a sectores jóvenes nuevos que desconfían mucho de las organizaciones institucionales, o para acercarnos a lo poco, o aun los pocos movimientos sociales activos en Euskadi. Sin duda si no queremos alejarnos de ellos debemos tomar distancia de la propia organización en la que hemos venido participando. En EB no hay espacio para atraer a lo nuevo ni para “resucitar” a lo viejo.

A parte de esto, nos tendríamos que hacer la pregunta: ¿Espacio político para que? ¿Espacio para tener unos millares de votos que nos den representación y con eso, simplemente, seguir sobreviviendo? Nosotros no debemos hacer de menos a la representación institucional, pero desde luego no creemos en ella, como el principal instrumento para el cambio social. Para nosotros, esta es una labor más, y está ligada a la capacidad de la sociedad para modular sus posiciones, bien cada vez más a la izquierda o bien cada vez más hacia la adaptación al sistema.

Hoy esta claro, que nuestra sociedad está en una fase de derechización política y que quien tiene la iniciativa, es esa misma derecha. Que la sociedad, los ciudadanos, se encuentran en la encrucijada entre una política antisocial y la adaptación de las llamadas izquierdas institucionales a esa realidad.

Entre la izquierda del PSOE (gestionadora de un sistema de forma cuasi-liberal), el PNV con posiciones parecidas, más o menos progresistas en abstracto y una izquierda abertzale autista políticamente con su sociedad…. ¿Hay un espacio?

Nosotros creemos que sí… Que hay un sector amplio de la ciudadanía que busca otra forma de hacer política, que cree que es necesaria la participación ciudadana de base, que es necesaria la resistencia ante los envites económicos, políticos y sociales del sistema… Que cree que es posible otro mundo.

Una parte de esa gente… voto Ezker Batua… otra se abstuvo, una ha abandonado ya el voto a EB… cansada de las políticas sucedáneas de Ezker Batua y de la propia IU, donde sus lideres o piden una conserjería o un ministerio previo a las propias elecciones. Estos sectores se sienten abandonados en sus reivindicaciones sentidas y van poco a poco o votando el mal menor o engrosando la fila de los desencantados abstencionistas. IU y EB están provocando más el desánimo y la desmovilización que no una verdadera corriente ilusionante que anime a enfrentar los retos sociales y políticos que tenemos delante.

¿Hay espacio? Lo hay… y si no…, pues si lo que creemos es en la necesidad de la transformación del mundo… LO HEMOS DE CREAR. Sin duda es necesaria una nueva fuerza y es un error plantearse la pregunta sobre este espacio, solo desde los “previsibles” resultados electorales.

¿Alguien cree que Ezker Batua ocupa todo este espacio? ¿Alguien cree que Madrazo tiene en su mente, más allá de rebañar unos pocos votos, ser él quien ocupe el espacio real de la construcción de la izquierda transformadora? ¿Alguien cree que desde esta organización “profesionalizada” en la gestión, o desde el pacto con los grandes partidos nacionales, de los que depende, o desde el anquilosamiento burocrático va a ser posible que EB se convierta en la representante de los ciudadanos a los que desde una ideología como la nuestra nos queremos dirigir?

Honestamente, no lo creemos… Ya no!! Ya se paso ese tren para Ezker Batua y para IU. Los vientos que soplan en Europa, en el Estado Español, en Euskadi, no son esos.

Hoy… hay sectores de la juventud que nacen incipientemente a las preguntas políticas y a las reivindicativas (LOU, Bolonia, Ecología, Precariedad,…) y que para nada se sienten identificados con las organizaciones políticas hoy existentes y que, sin embargo, están dispuestos a dar el combate, a avivar las brasas de épocas pasadas y continuar la lucha contra el capitalismo.

TOC…. TOC. ¿Hay alguien ahí?

El debate dentro o fuera, tiene desde nuestro punto de vista, otro error acumulado, al ya señalado en la primera parte. La herramienta que es necesaria construir tiene que ser independiente de los aparatos.

Es claro, que si estamos de acuerdo en que las organizaciones, son medios y nunca fines en si mismos, entonces estaremos de acuerdo, en que como gentes de izquierda alternativa, transformadora, revolucionaria o como cada uno se quiera llamar; la tarea,… el fin, es la transformación de un sistema injusto y que los medios son solo una herramienta.
Además si estamos de acuerdo en que este sistema “democrático” electoral solo representa el apoyo de unas fuerzas políticas, que obtienen sus votos de la ciudadanía, y que este apoyo se encuentra deformado y mermado por la existencia de una bolsa de un 40% de abstención, de la que una parte de ese abstencionismo es en una gran medida el fruto de la desconfianza hacia el propio sistema y hacia los partidos de la izquierda que se aprovechan de él. Entonces tenemos que recuperar a esa gente, pero con nuevas herramientas capaces de ser atractivas, si no para la mayoría social, sí al menos para las minorías más críticas, activas y dispuestas de nuestros pueblos y barrios.
Si por otra parte, si tampoco confiamos en que la posibilidad de transformar este mundo… sea a través del “gobernantismo”, sino que creemos en la necesaria autoorganización de los ciudadanos, para que sea a través de su acción política, social, de lucha… la que obtenga los cambios necesarios de los gobiernos, entonces tendremos que construir la herramienta política más eficaz para ello.

Si además consideramos, que la herramienta fundamental para trabajar esa transformación social, es la organización y la militancia y no un aparato electoral para el voto… ¿Entonces qué debemos hacer? ¿un partido dentro?

Analicemos qué tiene Ezker Batua para que esa herramienta, ese espacio o medio. EB paso de ser de una formación que aspiró a ser “movimiento político-social” para luego acabar convirtiéndose en otra “electoral-mediática” en la que la militancia se cambia por la “profesionalización”, en la que el papel del grueso de la militancia ha ido viéndose limitado a ser mera espectadora de los comunicados elaborados por la “profesional” oficina de prensa. Con muerte en vida de la mayoría de las asambleas locales.
Lo grave de la crisis terminal de EB, con lo importante que es, no ha estado tanto en la menor cantidad de votos obtenidos últimamente, sino, sobre todo, en que se dan en un momento en el que EB ha dejado de ser un “partido de lucha”; justamente como consecuencia de haber sufrido el mismo proceso de “gubernamentalización” que caracteriza a los grandes partidos en el Estado español y en la mayoría de los países de Europa.
Lo grave es que en Ezker Batua ya no hay base social a la que atraer a las tareas de construir una izquierda política, que se plantee su papel de izquierdas independiente para esa transformación, que se replantee la senda tomada de seguidísmo al gobierno de turno, hoy es al tripartito… mañana quizás a un supuesto gobierno de progreso PNV-PSOE o da igual a uno del PSOE.

Madrazo nunca ha tenido problemas con giros coperniquianos en su programa… La última experiencia es con las mociones éticas. Pasamos de ser “almejas” de opinar que los compas de Mondragón eran casi unos infumables por no apoyar las mociones éticas, a rechazarlas como medida de lucha contra las maniobras electoreras del PSOE. ¿Que ha cambiado?... NADA… solo que el PNV, ya no ve tan claramente lo de las mociones.

¡¡¡Madrazo se acopla al gobierno de turno y ya esta!!!

¿Se levanta alguna voz? NOOOO… Y no se levanta nada, por que no hay sectores con independencia política más allá de los miembros del bloque critico.

¿Girar a la izquierda, refundar… Esperar a las autonómicas… Construir un partido dentro…? Los otros datos. ¿Para que refundar?

Como ya hemos dicho, la importancia de las organizaciones de izquierda estriba en su papel de cara a la transformación de la sociedad en que vivimos. EB se ha convertido en un aparato “mediático-electoral” donde en el mejor de los casos se han refugiado los votos de una izquierda con poco punch electoral, dado el retroceso de las izquierdas transformadoras tras las derrotas de los últimos años.

Pero ante las nuevas generaciones de luchas, que es previsible que se avecinen, ante el avance inexorable del capitalismo en crisis y la adaptación de la izquierda tradicional a él, esa izquierda “mediática” ha dejado de ser un referente organizativo en el conjunto de Europa y en el estado Español también.

En EB no hay base social para la reconstrucción política en su seno. No parece haber, por lo tanto, atajos desde dentro de EB en el camino necesario hacia un giro a la izquierda, por lo que, como hemos repetido en otras ocasiones, se impone “volver a empezar”: iniciar una nueva etapa de acumulación de fuerzas basada en la centralidad de las redes de los movimientos sociales alternativos y en la búsqueda paralela de nuevos marcos de trabajo en común entre los sectores críticos de EB e IU y los que están fuera de esta formación y apuestan por una izquierda anticapitalista y alternativa.

La convergencia dentro de esas redes es lo que puede favorecer nuevos pasos en la confluencia política, ya que de nada sirven las referencias identitarias esencialistas (“comunistas”, “trotskistas”, “ecosocialistas”, “republicanas”...) sino hay una PRAXIS COMÚN en torno a un proyecto, una estrategia y un nuevo tipo de formación política capaces de generar nuevas esperanzas en que es posible reconstruir una fuerza de izquierdas anticapitalista, alternativa y autónoma frente al social-liberalismo.

No podemos asumir tranquilamente nuestra “derrota” cayendo en el desánimo, perdiendo la referencia de la acción política organizada como motor del cambio social. Si decimos que existe un espacio para una izquierda de combate, resistente y diseante no podemos asumir que su construcción es un trabajo demasiado arduo. Lo será, está claro, pero en cualquier caso será infinitamente más ilusionante que intentar, por enésima vez, un cambio desde dentro de IU y de EB. Esa es ya una vía fracasada.

EL APARATO IMPOSIBILITA EL CAMBIO

Dentro de las posiciones del “Bloque” hay también debates sobre el momento de lanzarnos a la constitución de un nuevo partido u organización. Estas posiciones basan la conveniencia de unas fechas u otras en post de la asamblea federal… o las elecciones autonómicas.

Empezando por esta ultima. Hay que decir que no es previsible una bajada aún mucho mayor del nivel de votación de EB. Y no lo es, por que la izquierda abertzale no se podrá presentar, quedando pues un espacio libre entre quienes no quieren votar al PNV y mantienen una actitud de voto, no inclinándose por la abstención. Eso haría que con un 3% garantizaría la presencia en el parlamento al menos de “EL CONSEJERO”. Con el mantenimiento de algunos gobiernos municipales y con acuerdos en juntas no es previsible un crack económico tal que le llevaría a la reestructuración laboral de la “empresa” y así perder gran parte de los brazos de madera. Los despidos, los ceses… el mantenimiento de los acuerdos en diputaciones… etc. Van a mantener al menos de cuatro a seis años el aparato. Hay que tener en cuenta que muchos de los brazos, están dependiendo de otro tipo de “aportaciones”. Y que además nadie piense en el espíritu caritativo de Madrazo, los críticos van a tener muy poquito espacio en esas listas y si muchas obligaciones como: ¿Tendremos que votar de nuevo los presupuestos proempresariales del PNV en diciembre?

La crisis política de IU, según tenemos noticias es casi irresoluble, con nuevos acuerdos entre los barones de las federaciones y el PCE. Concretamente, parece que se ponen de acuerdo con:
- insistencia de los "barones" en que el problema no es el "programa" sino la gestión del mismo y la necesidad de cambiar la "cultura organizativa" (léase, mayor centralización política y protagonismo de las direcciones)
- La evidencia de que lo que más molesta a los sectores llamazaristas y "barones" es la crítica a
la prioridad de las relaciones con el PSOE y la definición como "anticapitalistas".

En IU se dan procesos cada vez mas centrífugos en Cataluña (La Farga, Andalucía, Asamblea por la base de Madrid…). Así que con esto… es poco probable un proceso de refundación de IU donde los sectores más proclives a el (Incluido Anguita) quedarían en minoría insignificante ante la alianza Barones-Llamazaristas. La burocracia… la falta de base social, el abandono de los sectores mas activos y dinámicos de la organización son un dato real de que el “tiempo” de IU-EB, ya ha pasado.




¿NOS PUEDEN ESPERAR?


La crisis de la izquierda en Euskadi tiene sus propios ritmos y tiene sus propias necesidades al margen de lo que nosotros preveamos. Hay una crisis larvada en Zutik, la hay en Aralar, en Ezker Gogoa, en la IA... Hay sectores de movimientos sociales que están ante el dilema de que hacer ante la falta de clarificación de la izquierda abertzale ante la huida hacia delante de ETA. Esa crisis de la izquierda es la base de una posible convergencia alternativa y transformadora si conecta con las nuevas generaciones de luchadores.

Tenemos claro que esta reconstrucción de una izquierda alternativa no pasa sólo por la elaboración de documentos, de grandes y bellas palabras. Pasa, sobre todo, por reconstruirnos en las luchas sociales que, débiles, fragmentadas y desorganizadas, se están dando: contra el ataque a los servicios públicos, contra los derechos de las personas inmigrantes, por el derecho a una vivienda, por el derecho a la ciudad y al espacio urbano etc. Solamente ahí y desde ahí tiene sentido la izquierda. Solo ahí y desde ahí tienen sentido las organizaciones políticas de nuevo cuño.

La ciudadanía no entrega en plazos rápidos sus votos a una u otra opción. Debe ser ganada a través de la demostración durante años de ser merecedor de la confianza en que se dice y se vota como se lucha.

Construir esa izquierda alternativa amplia en Euskadi supone dar ya los primeros pasos para su confluencia. Supone adaptar los ritmos de las gentes que se pueden sentir participe de ella sin prisas electoralistas, ni apuestas que dejen a gente fuera del proyecto. Hay que tratar de combinar nuestros posibles ritmos diferentes. (Gente que ya no aguantamos mas en Ezker Batua o quienes aun creen que es posible estar un tiempo) Con los de los otros posibles compañeros que militan en otras organizaciones o movimientos.

Plantearnos hoy un partido autoproclamado no puede hacer sino crear dudas en los posibles compañeros en la construcción de un proyecto de este tipo sobre la participación unitaria en el mismo. Creemos que hay que trabajar en un PROCESO CONSTITUYENTE en el que podamos hacer un buen debate con el conjunto de compañeras y compañeros proclives a trabajar por la construcción de una izquierda anticapitalista. Un proceso, mas tranquilo y pensado en el largo plazo. Un proceso democrático desde la base, sin apriorismos ni ventajismos, sin falsas proyecciones y siendo lo suficientemente honestos y valientes para, partiendo de una “derrota”, atrevernos a pensar en que el “mundo puede cambiar de base”.

La tarea ahora es tratar de compaginar esos plazos, mediante la puesta en marcha de herramientas útiles para ese debate y para que los/as compañeras críticos nos podamos sentir cómodos en una organización que nos posibilite el debate democrático, la realización de confluencias y complicidades.

Ahora el método seria desde nuestro punto de vista:


- Fechas para una asamblea general, con ritmos reales para el debate.
- La creación de una comisión de ponencias para el debate
- Tipo de organización (democracia, asambleas, cargos,... ). Dentro, Fuera…
- Manifiesto de la organización
- Llamamiento a las otras izquierdas vascas para el debate.

Y aparte de estas reflexiones que esperamos sean de alguna utilidad, para clarificar los elementos en discusión y animarnos a elaborar un posicionamiento político; en realidad, la resolución de estos desafíos tendrá que ser una obra colectiva de las gentes críticas, para terminar así de darle la forma y el contenido que creamos más apropiado a la lucha que venimos sosteniendo, o no será.

2 comentarios:

Akuarius dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mikel dijo...

Yo compañeros, puedo entender que sea necesario refundar la izquierda, no solo EB o IU. Pero lo que siento de verdad es que todas las fuerzas van destinada a que EB-IU desaparezca. Y en el trasfondo de todo es la persecución que sufre Madrazo. Sí, compañeros. O al menos así lo veo yo.

Es curioso el caso de los compañeros de Arrasate o de Donostia o de... Me da igual que hablemos de partidos políticos o de moviento sociales... Lo que tengo claro es que si perteneces a una organización porque así lo consideras oportuno tus acciones tienen que ir dirigidas al sentir mayoritario de esa organización.

Se puede estar de acuerdo o no, pero lo que estamos haciendo mal la izquierda es adoptar las decisiones que nos vienen en gana, así sin más.

Me hace gracia, sí compañeros. La defensa que hacemos del compañero Ander de Arrasate. Y, en serio, no quiero que esto parece un ataque personal porque no lo es. Y digo queme hace gracia porque muchos hemos conocido su gran labor de trabajo en la revisión de expedientes de las victimas del franquismo en el gobierno vasco. Y de esto, nadie, afortunadamente, decimos nada porque entendemos que es tirar piedras contra nuestro tejado que es la izquierda.

Unidad de la izquierda sí, pero el formato que me proponéis no me gusta nada.

Espero haber sido respetuoso con todos.