sábado, 10 de mayo de 2008

Rueda de prensa - Presentación de la corriente critica de Ezker Batua


Resumen de DEIA - 2008-5-10
Un grupo de militantes de Ezker Batua (EB) ha defendido hoy una "profunda renovación" en los "liderazgos" y en la forma de actuar de esta formación, para que su futuro "no dependa de la permanencia" en el Gobierno vasco, cuya fórmula tripartita actual junto a PNV y EA ha considerado "finalizada".
A este grupo le han puesto hoy "cara y voz" en su presentación pública en Bilbao el actual portavoz de EB en el Parlamento vasco, Oskar Matute, la concejala de Donostia Dukiñe Arrizabalaga, el juntero vizcaíno Jonathan Martínez y el ex director de Asuntos Sociales del Gobierno vasco Angel Bao.
Arropados por varias decenas de impulsores de esta corriente alternativa dentro de EB, los portavoces de este grupo han subrayado que la formación de izquierdas está obligada a hacer una profunda autocrítica tras el retroceso sufrido en las pasadas elecciones generales, "en las que perdimos el 50% de los votos".
Unos resultados que, a su juicio, son "el colofón de una trayectoria descendente" que obliga a "abordar en profundidad un debate sobre el papel de EB en la izquierda de nuestro país", y a replantear estrategias "tanto en el campo de acción institucional como en el modo de construir la organización y de relacionarnos con los movimientos sociales".
Se trata, según los integrantes de esta corriente alternativa, de "volver a tender puentes a los movimientos sociales y a los sectores sindicales de izquierda que apuestan por la transformación social".
"Los que defendemos esta candidatura queremos que EB sea un movimiento político y social permanentemente inacabado, en debate e interacción constante con los movimientos populares, capaz de fortalecer la izquierda social y dar cuerpo a estrategia compartidas de transformación de la realidad existente", han defendido.
Han considerado que EB, durante los últimos años, se ha "enmarañado en los hilos de poder institucional, casi siempre bajo en paraguas del tripartito".
BALANCE DEL TRIPARTITO
Aunque han reconocido los logros de la consejería que ha dirigido el actual coordinador general de EB, Javier Madrazo, han mantenido que no se puede "obviar el precio de nuestra presencia en el Gobierno".
"No hemos sido capaces de condicionar las grandes decisiones en materia de infraestructuras, política ambiental, y en aspectos tan básicos para construir una sociedad más justa como la configuración de los servicios básicos en materia de salud o educación y la creación de un sistema de protección social universal", han reconocido.
Por lo tanto, en opinión de esta candidatura, no se puede hacer un balance "global positivo del tripartito y mucho menos del torpe intento de trasladarlo a todas las instituciones".
Una práctica que, según los portavoces de la corriente, "nos ha pasado factura tanto en clave electoral como en clave interna. Ha desmovilizado a nuestra militancia. La organización se ha profesionalizado y anquilosado".
Por lo tanto, han sostenido que es preciso "dar por finalizado el ciclo del actual tripartito, recuperar nuestra señas de identidad y acometer una profunda renovación en los liderazgos y en la forma de hacer política de EB".
MADRAZO
El coordinador general de EB, Javier Madrazo, que defiende el "pasado, presente y futuro" del tripartito junto a PNV y EA, dijo días atrás que, para su reelección en dicho cargo en la VII asamblea de la formación, que se celebrará los días 31 de mayo y 1 de junio, le "parecería insuficiente" obtener un respaldo menor al 62 ó 63 por ciento de los miembros del cónclave, tomando como referencia el apoyo que obtuvo en la asamblea anterior.
Los críticos de EB han defendido hoy un proyecto que "no dependa de la presencia en el Gobierno" y que asuma con naturalidad la tarea de la oposición, ya que "entra dentro de nuestra naturaleza no acceder al poder por cuestionar el poder, no gestionar el sistema por querer transformarlo y remar en contra de la corriente mediocre, superficial y cortoplacista que nos vende el mismo producto neoliberal con distinto envoltorio según circunstancias", han afirmado.
"Reivindicamos -han dicho- la radicalidad democrática, tanto para nuestro pueblo como para nuestra organización".
Los integrantes de esta candidatura alternativa han resaltado la necesidad de llevar a cabo un debate profundo y abierto dentro de la organización sobre la situación que atraviesa, por lo que han criticado la actuación de la actual dirección del partido, a la que han culpado de "manipular los censos" y preparar la próxima asamblea "a su imagen y semejanza".

Nota de Prensa Completa
Ezker Batua-Berdeak aborda una situación difícil. Decir lo contrario sería dar la espalda a la realidad y agravar los problemas que nos aquejan. Los últimos resultados electorales no son sino el colofón de una trayectoria descendente, que se inicio hace años, de la cual no podemos culpar tan solo al sistema. La sentencia electoral nos debe servir para abordar un debate en profundidad sobre el papel de EBb en la izquierda de nuestro País y debe ser acicate para replantear estrategias políticas tanto en el campo de la acción institucional, como en el modo de construir la organización y de relacionarnos con los movimientos sociales.

EBb debe ser referente de la izquierda social de Euskal Herria. Entre todos y todas debemos ser capaces de trasladar un discurso acompañado por una práctica coherente, capaz de volver a ilusionar a los hombres y mujeres que creen que otro mundo es posible, que la alternativa al capitalismo es posible y que está aun por construir. Debemos, en definitiva, volver a tender puentes a los movimientos sociales y a los sectores sindicales que apuestan por la transformación social y por construir un País donde la izquierda sea hegemónica tanto en la transmisión de valores a nuestra sociedad, como en la efectiva materialización de los mismos.

Somos conscientes de que esta es una senda difícil, que es un trabajo a medio y largo plazo en el que los altibajos son inevitables. No pretendemos la exclusividad; sabemos que somos muchas las personas y las organizaciones de Euskal Herria llamadas hacer este camino en una misma dirección, pero no renunciamos a nuestro papel en esta historia de emancipación. Los que defendemos esta candidatura queremos que EBb sea un movimiento político social permanentemente inacabado, en debate e interacción constante con los movimientos populares, capaz de fortalecer la izquierda social y de dar cuerpo a estrategias compartidas de transformación de la realidad existente.

Para ello es imprescindible analizar lo ocurrido para corregir errores y recuperar nuestro carácter genuino de organización de la izquierda trasformadora.

Durante los últimos años nos hemos enmarañado en los hilos del poder institucional, casi siempre bajo el paraguas del tripartito. Sin dejar de reconocer algunos logros de la Consejería de Vivienda y Asuntos Sociales, no podemos obviar el precio de nuestra presencia en el gobierno de Lakua, en el que no hemos sido capaces de condicionar las grandes decisiones en materia de infraestructuras, política ambiental, y en aspectos básicos, para construir una sociedad más justa, tales como la configuración de los servicios básicos en materia de salud o educación y la creación de un sistema de protección social universal.

Por otra parte, muchas de nuestras iniciativas han sido sistemáticamente boicoteadas por el PNV –ayudado en muchos casos por el PSE- desde EUDEL y las Diputaciones Forales. No nos referimos tan solo a los recortes sufridos por la ley del suelo, sino al desarrollo sistemático y coordinado en los Territorios Históricos de una política netamente neoliberal -basta analizar la política fiscal para constatarlo- inasumible desde nuestros postulados.

No podemos, por tanto, hacer un balance global positivo del tripartito de Gasteiz y, mucho menos, del torpe intento de trasladarlo a todos las instituciones del País. La conducta errática en las Juntas Generales de los tres territorios, ya sea intentando alcanzar pactos pírricos con el PNV en Bizkaia y Guipúzcoa o mercadeando con el PSE en Álava, o el intento de maniatar a los compañeros de Gorliz o Zumaia para “no desestabilizar al tripartito” desbancando al PNV de las alcaldías de esos ayuntamientos, no son sino la muestra palmaria de una estrategia orientada a alcanzar puestos en los ejecutivos, casi siempre, con el único objetivo de apuntalar nuestra presencia en la Consejería de Vivienda y Asuntos sociales del Gobierno Vasco.

Esta práctica nos ha pasado factura tanto en clave electoral como en clave interna. Ha desmovilizado a nuestra militancia. La organización se ha profesionalizado y anquilosado. Se ha intentado hacer desaparecer a las asambleas de base como piedra angular de nuestra práctica política mediante el intento de imposición de decisiones copulares (felizmente fracasado en algunos casos), bien mediante la presión o la manipulación de sus censos. Es preciso, por tanto, dar por finalizado el ciclo del actual tripartito y recuperar nuestras señas de identidad y acometer una profunda renovación en los liderazgos y en la forma de hacer política de EB.

Las gentes que integramos hoy esta candidatura alternativa de EB estamos y optimista para hacer de EBb un proyecto de presente y con futuro capaz de transformar nuestra sociedad, que sea votado por las gentes de izquierda y respetado por su honestidad por la mayoría de nuestro Pueblo. Un proyecto que no dependa de la permanencia en los gobiernos, sino del trabajo de nuestros militantes y asambleas de base. Una fuerza política a la que, en definitiva, no se le caen los anillos por estar en la oposición por que entra dentro de nuestra naturaleza no acceder al poder sino cuestionar al poder, no gestionar el sistema sino querer transformarlo y remar contra la corriente mediocre, superficial y cortoplacista que nos vende el mismo producto neoliberal con distinto envoltorio según circunstancias.

Reivindicamos la radicalidad democrática y la izquierda ligada a los movimientos sociales y al sindicalismo de clase. Planteamos una regeneración ética y política tanto para nuestro Pueblo como para nuestra organización. Por eso propusimos unas normas alternativas para este proceso asambleario. Normas que establecían plazos adecuados para el debate, tiempo para analizar los censos y garantizar su transparencia y un reparto equitativo de delegados y delegadas entre las distintas asambleas.

No inventamos nada; algo muy similar se está haciendo en el ámbito federal y nadie lo ha cuestionado. Aquí, en cambio, los que hasta hace poco eran antagonistas se han unido mediante pactos organizativos para impedir un proceso transparente. El futuro pondrá a cada uno en su sitio y cada cual tendrá que asumir sus responsabilidades. La nuestra es seguir peleando por el avance de la izquierda de este País e intentar que EBb sea un instrumento adecuado para ello.

Por eso estamos hoy aquí. Hombres y mujeres jóvenes y no tan jóvenes. Curtidos en la militancia en los movimientos sociales y con experiencia en el trabajo institucional. Militantes históricos de nuestra organización muchos ellos. Gentes, en definitiva, que no nos resignamos a ver agonizar a un proyecto que contribuimos a levantar con nuestro trabajo e ilusión y que haremos lo posible para relanzarlo y rehabilitarlo como herramienta de la izquierda para la emancipación.

Euskal Herria, 10 de Mayo de 2008