lunes, 15 de diciembre de 2008

Aportación de algunas BASES y MOTIVOS para crear una nueva organización de izquierda alternativa en Euskal Herria (y 2)


Marcelino Fraile

Las personas que nos estamos agrupando en torno a Alternatiba Eraikitzen, una Alternativa en Construcción, además de un alto componente juvenil, acumulamos una larga e intensa trayectoria militante. Con un mayor o menor acierto siempre hemos tratado de levantar un proyecto de izquierda transformador, militante, democrático y abierto, con el objetivo de impulsar un movimiento político-social, que levante una iniciativa y un proyecto superador del sistema capitalista imperante, precisamente estas reflexiones son una aportación personal a ese proceso.



Las organizaciones políticas (debiera ser evidente) no son unas siglas a las que adherirse por que sí y para siempre. Son unas herramientas vivas y como tales o evolucionan, y se revolucionan, para mejorar en la eficacia de sus objetivos o se deterioran, se anquilosan, se acomodan al poder y se convierten en inservibles para los fines que fueron creadas.

Por eso, los que nos queremos situar en una perspectiva regeneracionista, refundadora o constructiva tenemos que hacerlo con una clara diferenciación principista, programática, metodológica, organizativa, ética y moral con las otras izquierdas decadentes y solo así podremos rescatar lo mejor de nuestros anteriores esfuerzos militantes y reorientarlo hacia ese proyecto trasformador de la sociedad al que tod@s aspiramos y hacia la construcción de la nueva organización que necesitamos.

En el momento actual, la necesidad de constituir una nueva organización política se ha convertido en un imperativo, por la falta de instrumentos políticos de todo tipo, capaces de afrontar los desafíos de la época que nos toca vivir. La voluntad de construir una izquierda nueva, consecuente y nítida con sus principios, desde la base de la sociedad y de los movimientos sociales, nos debería impulsar a adoptar unas nuevas bases o puntos de partida:

1.- Nos interesa, en principio, liberarnos de las herencias de las burocracias y adherirnos al presente, recuperar la imaginación y los motivos por los cuales otra izquierda puede construirse sin dependencias. En una palabra nos interesa un "nuevo comienzo" empezar otra historia.

2.- La nueva izquierda solo se podrá construir apartando del control del poder y de los medios a los viejos grupos dirigentes, responsables de la actual debacle de la izquierda en general.

3.- La nueva organización de izquierdas o es antisistémica, anticapitalista, alternativa, de clase, vasca e internacionalista o no es izquierda. Incluso una izquierda con una auténtica voluntad reformista debería de constatar que con las actuales correlaciones de fuerzas no es posible gobernar para defender los intereses de las clases más necesitadas y por tanto, se necesita levantar una alternativa al sistema y no gestionarlo.

4.- Por supuesto, que tenemos que ser consecuentes entre lo que decimos y lo que hacemos y por eso debemos ser la oposición política y social al capitalismo y al estado, a través de los movimientos, los conflictos y la autoorganización constante.

5.- Así nuestro ámbito es el unitario de las luchas y de los movimientos sociales, puesto que éstos son indispensables para resistir y confrontarnos con las políticas de la derecha y los gobiernos imperantes, así como son imprescindibles para dar los pasos necesarios para la construcción de la nueva izquierda.

6.- La nueva izquierda no puede tener una única identidad. Pensaremos siempre en los términos de una izquierda anticapitalista, feminista, ecologista, vasca, comunista,… anti-sistémica. No para ensamblar indistintamente subjetividades diferentes, sino para encontrar juntos un marco unitario de referencia y un proyecto de trabajo común.

7.- En el terreno organizativo tenemos que practicar la democracia más absoluta y esa será nuestra seña de identidad (Paridad, salario medio, rotación rigurosa de los cargos, respeto a la orientación sexual, a las minorías, autofinanciación, colectivos militantes y no líderes inamovibles, etc.…)

8.- Y si verdaderamente queremos crecer será interviniendo en las contradicciones y en los desafíos de nuestra época; en el debate social de las luchas y en los movimientos y no en los despachos o las instituciones. Tendrá que ser con una militancia crítica que fomenta la investigación y la elaboración de nuevas ideas-fuerza, de una nueva teoría.

9.- Por que hoy en día necesitamos abordar la discusión profunda y rigurosa de los males de la sociedad capitalista actual y de las relaciones que se han establecido con la naturaleza y de cómo las queremos cambiar a todos los niveles, todo ello para marcarnos unos grandes horizontes de futuro.

10.- Debemos construirnos siempre en alerta y en oposición consciente a toda adaptación pragmática al posibilismo o al mal menor. Debemos dotarnos de los instrumentos adecuados del pensamiento crítico, de la reflexión y de la movilización social desde los movimientos y desde la oposición social.

11.- Por eso necesitaremos que este nuevo proyecto sea parte y conecte con la juventud, con una nueva generación política, capaz de pelear con optimismo por un nuevo ser humano, por una nueva sociedad superior al actual sistema capitalista y no creo que me equivoque en ello estamos.

Hemos abierto un proceso que trata de implicar en el mismo a miles de activistas sociales, compañeras y compañeros que están en diferentes organizaciones y que aún no ven un proyecto así o que están dispersos en los movimientos de resistencia o que nacen ahora por su juventud a las luchas contra el sistema. Esta alternativa no ha hecho más que comenzar, las MESAS de participación son un marco de reflexión y de acción; son el primer punto de encuentro para un proceso abierto y constructivo, en el que esperamos que participes. Apúntate al proceso constituyente por una nueva izquierda vasca.

“Caminante no hay camino se hace camino al andar,…”